Un caso de desaparición ocurrido en Conchalí en 2008, que mantuvo en vilo a la comunidad por 15 años, ha dado un giro inesperado tras la confesión de un hombre. Este individuo de 42 años se presentó voluntariamente ante Carabineros para atribuirse la responsabilidad en la desaparición y posterior muerte de Mariana Loreto Sepúlveda León, quien tenía 19 años al momento de su desaparición.
Mariana Sepúlveda fue vista por última vez el viernes 29 de agosto de 2008, cuando salió de su casa con destino a su colegio. Desde entonces, no hubo indicios de su paradero. La madrugada del lunes, el hombre, que era vecino de la joven, llegó a la Quinta Comisaría de Conchalí y reveló su participación en el crimen. Su testimonio sugiere una relación sentimental entre ambos, lo que generó un conflicto.
El OS9 de Carabineros ha asumido las diligencias por instrucción del Ministerio Público, concentrando la investigación en un inmueble del pasaje Logroño de Conchalí. Este lugar es significativo, ya que era la residencia de Mariana y su familia, y también del confesor, quien entonces tenía cerca de 24 años. La propiedad se ha convertido en el punto central de una investigación que tuvo diversas líneas a lo largo de los años, incluyendo una reconstitución de escena en agosto de 2021 para reconstruir los posibles trayectos de Mariana.
Una de las hipótesis manejadas durante la investigación apuntaba a que la joven podría no haber salido del mismo pasaje. Según la declaración del individuo, el crimen ocurrió por una discusión relacionada con el supuesto interés de Mariana en otra persona. Él afirmó que, tras la discusión en su domicilio, le dio muerte y la enterró dentro de la propiedad. Posteriormente, en 2013, habría desenterrado los restos y los habría desechado en la basura, perdiendo su rastro.
El hombre manifestó que decidió confesar ahora por un sentimiento de culpa y el deseo de no morir sin revelar la verdad. Previamente, había estado revisando noticias sobre el caso de Mariana. Curiosamente, el sujeto continúa viviendo en el pasaje Logroño con su hermano, y se ha informado que su hijo, un abogado, lo está asesorando legalmente. Cabe destacar que, durante años, se sospechó de otro vecino con antecedentes por delito sexual, hipótesis que nunca se comprobó.