Portillo, el icónico centro de esquí chileno, captó la atención del Financial Times, que lo describió como “un centro de esquí como ningún otro”. El prestigioso periódico británico dedicó un extenso reportaje a este destino andino, ubicado en la región de Valparaíso, justo cuando el verano europeo y estadounidense llegaba a su fin.
A diferencia de los grandes complejos turísticos repletos de construcciones y comercios, Portillo se distingue por su particular configuración. Se organiza alrededor de un único hotel amarillo brillante, situado a 2.880 metros sobre el nivel del mar.
No es un centro de esquí en el sentido convencional.
Así lo definió el periodista Tom Robbins, quien destacó su carácter familiar, independiente y su lejanía de la creciente mercantilización que caracteriza a otros destinos de nieve. El recinto limita su capacidad a un máximo de 450 huéspedes, una cifra similar a la cantidad de personal que los atiende, lo que permite mantener un ambiente cercano.
Esta proporción, según Robbins, contrasta notablemente con la mentalidad de operadores de complejos más comerciales y ha permitido a Portillo conservar una atmósfera íntima que ya casi no existe en los grandes centros internacionales. El artículo resalta cómo esta característica fomenta una experiencia única y personalizada para los visitantes.
Uno de los momentos más impactantes para el enviado del Financial Times ocurrió fuera de las pistas habituales. Acompañado por el esquiador canadiense Mike Douglas, pionero del freeskiing, el periodista se adentró en un túnel abandonado, parte de la antigua vía del Ferrocarril Trasandino. Este recorrido implicó desplazarse entre rieles, muros ennegrecidos y hielo.
Finalmente, el grupo emergió por un ducto de ventilación parcialmente derrumbado hacia una pendiente cubierta de nieve, prácticamente invisible desde el exterior. “He estado esquiando durante 40 años y nunca había realizado un descenso así”, relató Robbins, evidenciando la singularidad de la experiencia.
La ruta explorada corresponde a un tramo del Ferrocarril Trasandino, que unió Santiago con Mendoza desde 1910 hasta su cese de operaciones en 1984, debido a dificultades económicas y constantes daños por avalanchas. La historia del esquí en la zona precede incluso a la construcción del hotel, con ingenieros noruegos utilizando esquís a fines del siglo XIX para explorar la cordillera mientras diseñaban el trazado ferroviario.
El reportaje también destacó el Superstars Camp, un evento anual que congrega en Portillo a figuras internacionales del esquí, incluyendo a Mike Douglas, Cody Townsend e Ingrid Backstrom, conocidos por sus descensos fuera de pista. Otro aspecto que maravilló al periodista fueron los andariveles va-et-vient, construidos en la década de 1960. Estos sistemas, que permiten ascensos rápidos de cuatro o cinco personas, son los únicos cuatro ejemplares que siguen funcionando en el mundo, todos en Portillo.
La visita de Robbins coincidió con una temporada excepcional, catalogada como las nevadas más intensas en medio siglo. Una tormenta a mediados de julio acumuló tanta nieve que el acceso al complejo y el paso fronterizo se vieron afectados por los cierres de camino.