La propuesta de una mesa técnica para avanzar en la reforma de seguridad ha generado un intenso debate en el Congreso. Senadores de diversas bancadas buscan una ruta para tramitar esta iniciativa, crucial para el gobierno. El planteamiento, surgido del presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Pedro Araya (PPD), busca un trabajo prelegislativo con asesores y parlamentarios antes de que el proyecto entre a discusión general, postergando su inicio por unas semanas.
Mientras la centroizquierda manifiesta su rechazo a cualquier tipo de “cocina” en esta discusión, la derecha proyecta modificaciones sustanciales, que podrían alcanzar hasta un 80% del texto original. El senador Francisco Huenchumilla (DC) aboga por la transparencia, insistiendo en que las eventuales modificaciones se realicen en las comisiones y no en instancias paralelas. “Creo que este proyecto debe ser tramitado con la máxima transparencia. No hay cocina posible. El texto base no sirve, ninguno de sus ocho puntos. Nos divide. Creo que lo mejor es trabajar con una hoja en blanco”, declaró Huenchumilla, una idea que ya resuena entre los miembros de la Comisión de Constitución.
En contraste, el vicepresidente del Senado, Iván Moreira (UDI), defendió la flexibilidad de los proyectos durante su tramitación, señalando que las reformas pueden alterarse significativamente. “Para un trabajo prelegislativo que se propone una mesa de trabajo, pero en ningún caso sacar la reforma, porque muchas veces entran proyectos de ley que se modifican hasta el 80%”, afirmó.
En la Cámara de Diputados, las posturas también son diversas. El socialista César Valenzuela planteó incluso retirar el proyecto por completo, mientras que Cristián Tapia (IND-PPD) mostró reparos, pero con una apertura a la agenda de seguridad. Tapia también se refirió a las declaraciones de Pedro Araya, quien afirmó estar dispuesto a “cruzar la vereda”, generando críticas dentro del Socialismo Democrático. Tapia consideró que la expresión “no fue la más feliz”, pero enfatizó la sintonía del PPD con la agenda de seguridad, siempre que no implique un “cheque en blanco” para el Gobierno.
“Creo que a lo mejor el término que usa el senador Araya no es el término correcto. Nosotros siempre vamos a estar dispuestos a conversar. Nosotros no estamos en una postura dura, pero tampoco estamos en una postura de entregar un cheque en blanco al Gobierno. Más de lo individual, aquí tenemos que hacer algo colectivo”, explicó el diputado Tapia.
Paralelamente, se exploran alternativas legislativas, como una reforma que fortalezca el Estado de Excepción Constitucional de Emergencia, buscando una salida distinta a la creación de un nuevo estado de excepción.