Un incidente en la fonda “Corazón de Chile”, organizada en el Estadio Nacional, capturó la atención durante las celebraciones de Fiestas Patrias. El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, intervino enérgicamente ante una serie de insultos dirigidos al gobierno del presidente José Antonio Kast.
El altercado se produjo cuando un grupo de asistentes comenzó a manifestarse con pifias y groserías. Sichel se dirigió al público para pedir respeto, especialmente por la presencia de niños en el lugar.
Solo quiero decir una cosa: hoy día es 18 de septiembre, es una fecha especial. Aquí hay algunos que por razones políticas están gritando garabatos, están diciendo ofensas.
El jefe comunal enfatizó la importancia de la convivencia democrática y el respeto mutuo. “¡Respeto, respeto, respeto!”, vociferó Sichel, buscando calmar los ánimos y recordar el espíritu de la festividad.
Sichel continuó su intervención subrayando que la democracia se debilita cuando predominan las ofensas y los malos tratos entre ciudadanos. “No hay democracia donde se gritan garabatos a las personas, no hay democracia donde los niños escuchan groserías de otros, no hay democracia donde se gritan groserías y se ofende al resto. No hay democracia donde no nos cuidamos entre nosotros”, afirmó con firmeza.
Finalmente, el alcalde instó a los presentes a mantener un ambiente de respeto en la comuna de Ñuñoa. Hizo un llamado a la consideración hacia los menores y sugirió que cualquier manifestación política debe realizarse sin agredir a terceros.
Concluyó con un mensaje de unidad y buenos deseos: “Un abrazo a todos los que nos cuidamos y nos queremos”, cerró Sichel, en un intento por restablecer la armonía en la celebración.