El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) reconoció el esfuerzo del Gobierno por alcanzar sus objetivos fiscales, aunque advirtió que la megarreforma, pese a ser un avance, no bastará. Se requerirán medidas adicionales tanto para 2026 como para el mediano plazo, según su último Informe de Balance Estructural (BE) y nivel prudente de deuda, dado a conocer este jueves.
El organismo, al igual que la Dirección de Presupuestos (Dipres), proyecta que la deuda bruta superará el nivel prudente del 45% del PIB a partir de 2029. Esta estimación, sin embargo, se basa en «supuestos exigentes de consolidación fiscal y de materialización de mayores ingresos asociados al proyecto de ley de reconstrucción», alertó el CFA. Para cumplir las metas de BE entre 2026 y 2030, se necesitarán ajustes adicionales, que pueden implicar un aumento de ingresos, una contención del gasto, o una combinación de ambos.
En el caso específico de 2026, el Consejo enfatizó que el Ejecutivo debe concretar las medidas de ajuste de gasto pendientes que ha anunciado. La Dipres proyecta un déficit estructural de 2,6% del PIB para este año, una cifra que coincide con la meta de BE establecida en el Decreto de Política Fiscal.
El CFA valoró la primera fase de consolidación fiscal, pero mostró preocupación por la segunda etapa del plan, crucial para cumplir la meta de BE en 2026. Al respecto, indicó que «el ajuste se presenta únicamente de manera agregada, lo que dificulta su seguimiento». Además, sugirió implementar «medidas adicionales que permitan absorber eventuales presiones de gasto que puedan surgir durante el segundo semestre, con el fin de resguardar el cumplimiento de la meta de BE para 2026 y la credibilidad de la regla fiscal».
Sobre el aumento de ingresos fiscales debido al buen desempeño de la minería, el Consejo advirtió que este factor podría ser transitorio y no debería usarse para incrementar el gasto público de forma permanente. Por ello, reiteró la importancia de «mantener la senda de consolidación fiscal y evitar comprometer gasto permanente sobre la base de ingresos cuya persistencia es incierta».
Para el periodo 2027-2030, las proyecciones de la Dipres también señalan la necesidad de más ajustes, ya sea mediante más ingresos, menos gasto, o una combinación. El CFA también identificó «diferencias metodológicas que no se explicitan» entre la información de la Dipres y el Informe Financiero del proyecto de ley de reconstrucción, recomendando a la Dipres clarificar estas discrepancias para una mejor verificación por terceros.
Finalmente, el Consejo Fiscal Autónomo destacó que la Dipres «confirma la necesidad de recomponer los activos líquidos del Tesoro Público». Sin embargo, enfatizó que aún no se han detallado los objetivos finales, la ruta para alcanzarlos ni las fuentes de financiamiento para esta recomposición.