Mohsen Rezaei, el recién nombrado secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, ha condicionado la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz a que Estados Unidos ponga fin a la guerra y al bloqueo económico contra su país.
En una de sus primeras declaraciones públicas desde su nuevo cargo, Rezaei detalló las exigencias de Teherán para restablecer el libre tránsito por este canal vital que une el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico.
“El estrecho de Ormuz no se reabrirá hasta que Estados Unidos ponga fin a la guerra y al bloqueo, desbloquee los activos iraníes congelados y acepte un alto el fuego en toda la región, incluidos el Líbano y Gaza”.
El militar ultraconservador, considerado de la línea dura de la Guardia Revolucionaria y cercano al líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, sentenció en su cuenta de X: “Hasta que se cumplan todas las condiciones, el Estrecho permanecerá cerrado”.
Rezaei asumió su posición como secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán el pasado domingo, más de cinco meses después del inicio del conflicto con Estados Unidos. Este consejo es el organismo clave responsable de formular las políticas de defensa, nucleares y de exterior del país persa.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump, manifestó el martes que las fuerzas militares de EE.UU. mantienen el “control total” del estrecho de Ormuz. “Controlamos totalmente el estrecho de Ormuz. Lo controlamos nosotros; nadie más, solo nosotros. Nuestra armada es increíble y las cosas van de maravilla para nuestro país”, declaró Trump a periodistas en la Base Conjunta Andrews, en Maryland.
El mandatario norteamericano calificó la situación con Irán como “de maravilla”, aunque reiteró su profunda desconfianza hacia las autoridades iraníes: “No confío en Irán, soy la última persona que confiaría en Irán, me han mentido constantemente”, afirmó, insistiendo en que Washington y no Teherán es quien tiene el control del estrecho.