Argentina aplicará desde ahora un cobro por la atención médica a extranjeros no residentes en sus hospitales públicos, una disposición oficializada mediante una resolución del Ministerio de Salud. La medida, publicada en el Boletín Oficial, exceptúa las emergencias sanitarias, que seguirán siendo atendidas sin restricciones, y reglamenta las modificaciones a la Ley de Migraciones establecidas por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 366/2025, firmado por el presidente Javier Milei en mayo de 2025.
De acuerdo con la nueva normativa, los extranjeros que no posean residencia permanente deberán presentar un seguro de salud privado o realizar el pago anticipado de los servicios para recibir atención en centros de salud y hospitales estatales. Esta condición es obligatoria para cualquier prestación que no sea considerada una urgencia médica.
El reglamento enfatiza que, en situaciones de emergencia, “no podrá negársele ni restringírsele el acceso” a la atención sanitaria a cualquier extranjero que la requiera, sin importar su situación migratoria. La lista de casos considerados emergencias es amplia e incluye condiciones como paro cardiorrespiratorio, insuficiencia respiratoria aguda grave, infartos, accidentes cerebrovasculares, traumatismos severos, hemorragias masivas, quemaduras extensas, intoxicaciones agudas y sobredosis.
También se incluyen emergencias obstétricas como parto inminente, hemorragias y complicaciones graves del embarazo como eclampsia, preeclampsia severa y embarazo ectópico. Las emergencias pediátricas y neonatales también están contempladas dentro de esta categoría de atención prioritaria e irrestricta.
Una vez superada la fase de emergencia inicial y estabilizado el paciente, cualquier atención médica posterior podrá ser facturada directamente al individuo o a su compañía aseguradora, según lo que corresponda en cada caso.
Por otro lado, la normativa confirma que los extranjeros con residencia permanente en Argentina mantendrán su derecho a acceder al sistema de salud público en las mismas condiciones que los ciudadanos argentinos. Para ello, deberán acreditar su condición de residentes mediante la presentación de su Documento Nacional de Identidad (DNI).
El ministro de Salud, Mario Lugones, justificó la medida afirmando este martes que “cuidar los recursos de los argentinos también significa administrarlos con responsabilidad y transparencia”. Esta declaración subraya la postura del gobierno respecto a la nueva política, la cual afectará principalmente a migrantes sin documentos y a aquellos con residencia no permanente.
Esta decisión se enmarca en una estrategia migratoria más amplia impulsada por el gobierno de Javier Milei. La política busca intensificar el control fronterizo y reorientar los recursos nacionales para priorizar los derechos y el acceso a servicios básicos, como la salud y la educación, para los ciudadanos argentinos.
Cabe destacar que el cobro por servicios sanitarios a extranjeros no residentes ya se había implementado en varias provincias argentinas, como Salta, Jujuy, Santa Cruz y Mendoza, lo que indica un precedente para la medida nacional.