Las bajas temperaturas que afectan la zona centro y sur del país han llevado a empresas de servicios de agua potable a emitir recomendaciones para proteger los medidores, buscando evitar daños por congelamiento. El gerente regional de Essbio, Peter Schmohl, subrayó la importancia de esta medida.
“Es obligación de cada cliente contar con un nicho para proteger el medidor. La recomendación, para evitar estas molestias que pueden llegar incluso a la rotura del medidor, es protegerlo con elementos aislantes como cartón, plumavit, plástico o ropa en desuso”.
Sobre la responsabilidad ante daños, la Superintendencia de Servicios Sanitarios establece que es compartida entre la empresa y el cliente. Si un medidor sufre deterioros, incluso con la debida protección, la empresa tiene la obligación de reponerlo sin costo para el usuario.
Es crucial que, ante cualquier desperfecto, el cliente reclame a la empresa lo antes posible para que se investigue la causa y se corrija el problema. Paralelamente, los clientes deben revisar sus dispositivos y adoptar todas las precauciones necesarias para resguardar el medidor y las instalaciones internas.
Los daños se producen principalmente porque el agua se congela, aumenta su volumen y provoca el rompimiento de medidores y cañerías. Además de la protección, los clientes tienen obligaciones específicas:
- Respetar el sello de seguridad. Cualquier alteración está penada por la ley.
- Evitar que personas no autorizadas manipulen el medidor; solo personal de la empresa sanitaria está facultado para ello.
- No usar el medidor como asiento, colocar objetos sobre él o permitir que sea golpeado.
- Mantener el área del medidor despejada para facilitar su lectura mensual y eventual reemplazo.
- Permitir el acceso al personal de la empresa sanitaria para registrar la lectura del consumo.
- Autorizar el reemplazo del medidor cuando sea necesario.
El cumplimiento de estas medidas es fundamental para prevenir inconvenientes y asegurar el correcto funcionamiento del suministro en épocas de frío.