Después de un mes sin variaciones, la Unidad de Fomento (UF) experimentará un incremento, aunque de pequeña magnitud, durante agosto y parte de septiembre. Este cambio se produce tras el reciente anuncio del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio, que registró un alza de 0,1% mensual.
Hasta este domingo 9, el valor de la UF se mantenía en $40.844,79. Con la aplicación del nuevo IPC, su valor se ajustará progresivamente durante un mes hasta alcanzar los $40.885,63.
La UF funciona como un mecanismo de reajustabilidad del peso chileno, ligado directamente a la inflación. Esto significa que su valor en moneda local se recalcula mensualmente en función de las variaciones del IPC.
Esta fluctuación impacta en una amplia gama de instrumentos financieros y transacciones. Especialmente afectados son los préstamos vinculados al mercado inmobiliario, como los arriendos e hipotecarios, que se fijan en UF.
También incide en otros ámbitos como los planes de salud, fondos de cesantía, seguros y costos de la educación, entre otros servicios y productos.
Aunque las proyecciones de los expertos anticipaban una menor variación inflacionaria para julio, especialmente en comparación con meses anteriores marcados por el encarecimiento de los combustibles, el IPC del mes pasado se situó ligeramente por debajo de lo esperado.
Según los datos del INE, la inflación acumulada en lo que va del año alcanza el 2,9%, mientras que la variación a doce meses se ubica en 3,5%.
Del total de 13 divisiones que componen la canasta del IPC, diez registraron incidencias positivas en el índice general, dos presentaron incidencias negativas y una no tuvo variación.
Entre los productos que destacaron por su incremento mensual se encuentra el suministro de electricidad, con un alza del 2,4%, acumulando 0,7% en siete meses. Los servicios de alojamiento subieron un 8,2% mensual, y el arriendo un 0,6%, con un alza acumulada del 2,3%.
Las bebidas gaseosas también aumentaron un 3,6%. Por otro lado, la gasolina y el petróleo diésel experimentaron bajas de 8,5% y 13,5% en julio, respectivamente, pese a que ambos acumulan incrementos del 16,5% y 22,9% en el año.
La analista de mercados de XTB, Emanoelle Santos, señaló que una parte significativa de la moderación inflacionaria se debe a los combustibles. Sin embargo, advirtió que “alimentos y vivienda subieron 0,7% y medidas menos volátiles mostraron mayor presión, con el IPC sin alimentos y energía aumentando 0,4% y el IPC sin volátiles 0,5%”.
Santos concluyó que si bien “Chile está retomando una trayectoria de desinflación, todavía no puede hablarse de una normalización completa, porque la baja del indicador general depende en parte de componentes que pueden revertirse rápidamente si vuelve a subir el petróleo”.
