Juan Manuel Aliste Vega, exintegrante del Movimiento Lautaro y condenado por el homicidio del cabo de Carabineros Luis Moyano, solicitó esta semana un indulto humanitario al presidente José Antonio Kast. Aliste, de 53 años, se encuentra internado en el Hospital Penitenciario de Santiago y, según los informes médicos presentados en su solicitud, padece cáncer terminal con metástasis.
Su petición busca pasar el tiempo que le resta en compañía de su esposa e hijos en su hogar. La solicitud, ingresada al Ministerio de Justicia el 5 de octubre, se realizó tres días después de que la Corte Suprema ratificara el rechazo a un recurso con el que su defensa intentaba modificar la forma de cumplimiento de su condena.
La carta, a la que tuvo acceso este medio, reconoce la gravedad de sus condenas, pero enfatiza su actual fragilidad, afirmando necesitar asistencia para actividades básicas como comer, asearse o cambiar de posición en la cama. El documento presenta un fundamento médico claro y aborda la tensión política inherente a la solicitud: un exlautarista condenado por la muerte de un carabinero pide indulto a una figura como Kast.
“Sé que mis condenas son graves y que esta solicitud exige una decisión fundada y responsable. No pretendo desconocerlas ni restar importancia al sufrimiento de las víctimas y sus familias.”
La defensa de Aliste plantea que los criterios humanitarios deben aplicarse de manera universal a todos los solicitantes, incluyendo a aquellos recluidos en Punta Peuco, buscando una evaluación presidencial “transversal y humanitaria, no sectorial”.
Aliste Vega está ligado al asalto al Banco Security en calle Agustinas el 18 de octubre de 2007, donde el cabo Luis Moyano fue asesinado durante la huida. En 2014, fue sentenciado a un total de 42 años de cárcel: 18 años por el homicidio de Moyano, 10 por el homicidio frustrado del cabo Fernán Abarca y 14 años por los asaltos a los bancos Security y Santander. Estas sentencias fueron confirmadas tras el rechazo de los recursos de nulidad por parte de la Suprema.
La carta se centra en su estado de salud actual y el deseo de pasar sus últimos momentos con su familia. “No es posible saber con certeza cuánto tiempo me queda. Por eso le ruego que esta solicitud sea examinada con urgencia”, escribe.
Los informes médicos que detalla indican que padece cáncer con metástasis en huesos de la pelvis, hígado y ambos pulmones. Un certificado de julio estimó una expectativa de vida máxima de tres meses, mientras que otro de septiembre advirtió sobre un riesgo de fallecimiento en horas, días o semanas. “El paso de las semanas puede hacer que esa posibilidad se pierda, incluso si posteriormente se concede lo solicitado”, señala.
Aun así, sus cercanos afirman que Aliste está consciente de su grave condición y decidido a enfrentarla: “Consciente de su gravedad, el compañero, como no podía ser de otra manera, está decidido a dar la pelea”.
La misiva describe una significativa pérdida de peso, episodios de hemorragia, tratamientos paliativos y una dependencia creciente. También menciona un dictamen del 30 de septiembre que calificó su invalidez como total y definitiva. “Detrás de esa evaluación está la realidad que vivo cada día: depender de alguien para comer y atender mis necesidades más personales”, relata. Su familia, sostiene, preparó una habita