En Chile, el avance de los pagos digitales se acelera, como lo confirma el Informe de Sistemas de Pago 2026 del Banco Central. Sin embargo, en paralelo a este crecimiento, surge una advertencia crucial para los consumidores: negar el pago en efectivo es una práctica ilegal que afecta a diversos grupos de la población.
El informe detalla que las transacciones digitales aumentaron un 15% en el último año, alcanzando un promedio de 435 operaciones anuales por cada chileno mayor de 15 años. Si bien las tarjetas de débito lideran su uso y las transferencias electrónicas crecieron otro 15%, solo el 10% de estas últimas se utiliza directamente en comercios.
A pesar de la expansión digital, el efectivo mantiene su relevancia, especialmente en regiones, ferias, el transporte público y para compras menores a 10 mil pesos. No obstante, numerosos establecimientos exhiben letreros de “solo tarjeta o transferencia”, imponiendo restricciones al pago en billetes y monedas.
Un comercio no debiera imponer como regla que solo acepta tarjetas o medios digitales. Eso puede afectar a adultos mayores, personas de menores ingresos, habitantes de zonas rurales y consumidores con menor acceso a herramientas digitales.
Así lo explicó Juan Alberto Pizarro, presidente de la Comisión Tributaria del Colegio de Contadores de Chile, quien enfatizó que esta imposición es perjudicial para segmentos vulnerables.
Por su parte, el exdirector del SERNAC, Lucas del Villar, fue categórico al señalar que la ley ampara el poder liberatorio del efectivo y que su rechazo puede constituir una infracción. “Ya que el poder liberatorio del efectivo no puede ser negado a ningún consumidor. El proveedor, como lo define la Ley del Consumidor, que se niega a recibir pago en efectivo, incurre en la negativa injustificada a la venta del bien o la prestación del servicio”, precisó Del Villar.
Existe una excepción, según Rosa Fuentes, coordinadora académica de la Escuela de Administración y Negocios del Instituto IACC: los pagos con una cantidad excesiva de monedas de una misma denominación. Sin embargo, esta es una situación específica y no justifica una prohibición general.
Ante este panorama, el Banco Central ha anunciado medidas para impulsar cambios normativos que faciliten el uso de transferencias electrónicas y regulen las stablecoins, buscando fortalecer la seguridad y eficiencia del sistema de pagos, pero sin menoscabar el derecho al uso del efectivo.