Residentes del balneario de Pingueral, en la comuna de Tomé, expresan su inquietud por el cierre de un camino de acceso a la playa y los movimientos de tierra en un predio destinado a un proyecto habitacional. A pesar de que la municipalidad paralizó las obras en el terreno, los vecinos aseguran que los trabajos previos ya provocaron problemas durante el último sistema frontal.
Actualmente, el municipio mantiene cerrado uno de los accesos principales a la playa de Pingueral debido a un socavón. Sin embargo, Jorge Reeves, vecino del sector, cuestiona la medida, argumentando que el deterioro existe desde hace seis años sin haber causado inconvenientes previos.
“Esto está desmoronado hace seis años y nunca ha pasado nada. Entonces la comunidad no entiende por qué ahora se cierra, cuando no hay problema”, señaló Reeves.
El vecino añadió que el cierre complica severamente a los habitantes, quienes ahora deben usar una vía alternativa más estrecha que, según él, sufrió inundaciones durante las recientes lluvias. La administradora municipal, Marissa Macchiavello, explicó que la decisión se tomó para prevenir que el daño se agrave, informando que se realizarán obras provisorias mientras se define una solución permanente.
Macchiavello detalló que, aunque miembros de la administración de Pingueral hicieron reparaciones y rellenaron el socavón, persisten fisuras en la calzada y un desmoronamiento hacia el área del proyecto habitacional. Este daño es atribuido a movimientos de tierra generados por las obras, lo que podría empeorar la situación con nuevas precipitaciones.
Además del camino, los vecinos de Pingueral están preocupados por los trabajos realizados en un terreno de unas 20 hectáreas en la entrada al balneario, donde denuncian tala de árboles y movimientos de tierra para un futuro proyecto de viviendas y edificios. Reeves afirmó que estas intervenciones generaron erosiones y cárcavas visibles después de las lluvias, y cuestionó la falta de autorizaciones correspondientes.
“Las erosiones, las cárcavas que se han producido, y todo eso va a llegar al plano. Eso es lo que nos tiene muy complicados. Siempre hemos solicitado que se muestren los permisos para hacer esto, y eso no nos lo han demostrado. Con mucha facilidad se destrozó un cerro y se le sacó toda la vegetación”, criticó Reeves.
Por su parte, Juan Pablo Grez, gerente de Ventas de Alto Pingueral, club y marina, negó que se hayan ejecutado obras de gran envergadura. Grez indicó que solo se acopiaron árboles ya talados y distribuidos por el terreno para prevenir incendios, ingresando maquinaria únicamente con ese fin.
Finalmente, el municipio confirmó que los trabajos en el predio carecían de autorización, lo que resultó en la aplicación de infracciones y la orden de paralización de las obras. La situación mantiene en vilo a los vecinos, a la espera de soluciones definitivas y de la presentación de los permisos para las futuras intervenciones en la zona.