La oposición intensificó su estrategia para confrontar al Gobierno en la agenda laboral, en un contexto donde el desempleo alcanzó el 9,6%, su nivel más elevado en más de cinco años. Esta ofensiva se produce a pocos días del inicio de la discusión del proyecto de Ley de Presupuesto 2027 en el Congreso.
Las colectividades opositoras buscan que la iniciativa presupuestaria incorpore acciones concretas para abordar el escenario laboral y propusieron al Ejecutivo una meta de creación de empleos significativamente mayor. Mientras La Moneda proyecta la generación de 100 mil nuevos puestos de trabajo a través del plan Chile Despega, la oposición plantea alcanzar al menos 250 mil empleos formales.
“Llamamos al Gobierno a hacer un esfuerzo adicional para impulsar más aún grandes proyectos de inversión pública y apoyar más a las pymes y más a los trabajadores y trabajadoras”, expresó el presidente del Partido por la Democracia (PPD), Raúl Soto.
Para lograr esta meta, la oposición busca aumentar los recursos destinados a inversión pública y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas. Además, proponen ampliar las medidas de incentivo a la contratación.
Las colectividades también expresaron su disconformidad con el incremento del 1,5% del gasto público contemplado en el proyecto de presupuesto, solicitando mayor claridad sobre los fondos disponibles para estimular la actividad económica. Según la oposición, las medidas anunciadas por el Gobierno son insuficientes frente a la magnitud del desempleo actual.
El presidente de la Democracia Cristiana, Álvaro Ortiz, enfatizó la necesidad de un mayor compromiso: “Nosotros queremos destacar, en todo caso, que 100 mil empleos es insuficiente para la gran cantidad de personas que sufren el flagelo de la cesantía”. De esta forma, el empleo se posiciona como un punto central de fricción entre el Ejecutivo y la oposición de cara al debate presupuestario.