En su llegada a la primera sesión de la mesa política que busca impulsar la megarreforma, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, marcó la pauta desde un inicio. El secretario de Estado manifestó su total apertura al diálogo con la oposición, pero evitó referirse a la reciente y fallida acusación constitucional contra su antecesor, Nicolás Grau.
Cuando fue consultado por la prensa sobre si el rechazo de la acusación en el Senado representaba un fracaso, Quiroz fue categórico:
“No quiero polemizar ni entrar al tema de la acusación (constitucional); he estado siempre fuera de ese tema”.
Así, Quiroz dejó claro su objetivo de mantener el foco en la agenda legislativa.
Respecto a la dinámica de trabajo con los partidos opositores, el ministro de Hacienda enfatizó su disposición al entendimiento. Expresó su esperanza de que el Proyecto de Reconstrucción, pilar de la megarreforma, logre un respaldo más amplio y transversal.
“Como he dicho antes, he conversado siempre; de hecho, vengo aquí a un grupo de parlamentarios con los cuales me he reunido siempre individualmente y vamos a ver si es que logramos consensuar algunos puntos y que esto tenga una base de apoyo más amplia”,
aseguró Quiroz, evidenciando su estrategia de acercamiento personal con los legisladores.
Finalmente, Quiroz abordó la urgencia de los plazos para la tramitación de esta iniciativa. Señaló que el calendario legislativo ya está definido y no hay margen para dilaciones. “El calendario de reforma está fijado; se fijó hace bastante tiempo. Tiene su urgencia, tiene sus plazos y esos plazos se han de cumplir”, concluyó el ministro, subrayando la firmeza del gobierno en este proceso.