El delantero Cody Gakpo protagonizó uno de los momentos más emotivos del Mundial 2026. Tras abrir el marcador para Países Bajos contra Marruecos en los octavos de final, el futbolista neerlandés se derrumbó en la cancha, conmoviendo a la audiencia global.
Lejos de una celebración eufórica, Gakpo cayó de rodillas sobre el césped, rompiendo en un llanto incontenible. Sus compañeros, incluidos los suplentes, corrieron de inmediato a abrazarlo, en una demostración de unidad y apoyo ante el profundo dolor personal que atraviesa.
Este desgarrador festejo ocultaba una tragedia personal que el propio Gakpo había compartido días antes en sus redes sociales: el fallecimiento de su hijo no nacido, que esperaba junto a su esposa, Noa van der Bij, durante el embarazo.
La dolorosa noticia impactó al jugador en plena concentración del Mundial. Pese a la devastadora pérdida ocurrida mientras su esposa Noa lo acompañaba en Estados Unidos durante el torneo, Gakpo optó por permanecer con la selección neerlandesa, manteniéndose a disposición del cuerpo técnico.
En el encuentro decisivo ante Marruecos, Gakpo fue titular y encontró en el gol el desahogo que necesitaba. Su tanto no solo significó el 1-0 para Países Bajos, sino que se transformó en un sentido homenaje a su hijo y en una de las imágenes más potentes y conmovedoras de esta Copa del Mundo, marcando un antes y un después en su participación.