Frente a la persistente alta tasa de desempleo, el Ejecutivo ha puesto en marcha un paquete de medidas legislativas con el objetivo de dinamizar el mercado laboral. En este contexto, el Gobierno ha acelerado la tramitación de un proyecto de ley que busca regular la contratación por hora, otorgándole una urgencia simple. Esta iniciativa, que fue presentada por primera vez al Congreso en 2018 y que actualmente se debate en el Senado, cuenta con un fuerte apoyo del sector empresarial.
La propuesta establece una nueva modalidad de jornada parcial, permitiendo acuerdos laborales de hasta 120 horas mensuales. Un aspecto central es que el valor de cada hora trabajada será, al menos, el doble del salario mínimo por hora de una jornada regular, alcanzando un mínimo de $6.151. El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, subrayó que la administración opera en modo “Pro Empleo”, y reiteró el compromiso de crear 50 mil nuevos puestos de trabajo para octubre, indicando que los contratos por hora son clave para lograr esta meta.
Desde el ámbito empresarial, Rosario Navarro, presidenta de la Sofofa, expresó su respaldo a la medida. La dirigente gremial afirmó que el proyecto “nos parece que va en un buen camino” y enfatizó en la actual situación de “un mercado -del trabajo- muy rezagado”, destacando que “un 25% de los jóvenes no encuentra empleo”.
“Cuando tú avanzas en mecanismos que dan mayor flexibilidad, puedes combinar el estudio con el trabajo. Por ende, hay que conocer bien cuáles son los detalles, pero nos parece que está muy bien encaminado la discusión”, añadió Navarro.
La presidenta de la Sofofa recalcó la importancia de esta flexibilidad en el contexto de un mercado laboral moderno, donde «tenemos además formas distintas de entender el trabajo». A su juicio, «propiciar un mercado laboral más flexible va en el buen camino».
El proyecto de contrato por horas busca complementar las opciones de trabajo ya existentes, como la jornada completa, media jornada y jornada extraordinaria. Entre los puntos más relevantes de la iniciativa se contempla que empleadores y empleados podrán pactar hasta 30 horas semanales o las mencionadas 120 horas al mes. Además, se exigirá un descanso diario de 12 horas entre jornadas y el empleador deberá notificar los turnos con un mínimo de 24 horas de anticipación. Su aprobación en el Senado definirá el futuro de esta propuesta que busca reconfigurar las dinámicas del empleo en el país.