El anuncio del cierre de la Escuela San Ignacio de Loyola en Valparaíso, que se hará efectivo al término del presente año académico, sigue generando profunda preocupación y complicaciones entre su comunidad educativa. La determinación, comunicada en pleno aniversario del recinto, ha sumido en la incertidumbre a 585 alumnos, cuyo proceso formativo se verá interrumpido, y a 70 funcionarios que laboran en el establecimiento de Avenida Pedro Montt.
La principal inquietud de los trabajadores, que incluyen a docentes, personal de la educación y auxiliares, radica en la falta de garantías para su continuidad laboral. Así lo afirmó José Miguel Castro, presidente del Sindicato de Trabajadores del recinto, quien señaló que “no se garantiza que puedan continuar los 70 funcionarios del recinto en el nuevo establecimiento”.
Recientemente se reveló que, a partir del año 2027, las dependencias de la Escuela San Ignacio de Loyola serán utilizadas por el Colegio Sagrado Corazón de Jesús. Esta transición es resultado de un acuerdo alcanzado entre la Compañía de Jesús y el Obispado de Valparaíso, decisión que impactará directamente en el futuro de los 585 estudiantes actuales.
Desde el Centro de Padres y Apoderados, su presidente, Marcelo Valdebenito, manifestó que la noticia los tomó completamente por sorpresa. Lamentó además la escasa claridad y transparencia con la que se ha manejado todo el proceso. Ante esta situación, los apoderados continúan organizando reuniones y han anunciado la realización de nuevas movilizaciones en respuesta a la problemática.
El gremio de trabajadores ha coincidido con los apoderados en la crítica a la falta de transparencia del proceso. Reiteraron su compromiso de seguir buscando alternativas que aseguren tanto la continuidad educativa de los alumnos como la estabilidad laboral de los funcionarios del establecimiento.