La Comisión de Hacienda del Senado dio luz verde al proyecto del Ejecutivo para un aumento de la deuda pública por US$6.200 millones durante este año. Con tres votos a favor y dos en contra, la iniciativa avanza ahora a la Sala, no sin antes provocar una fuerte advertencia del Consejo Fiscal Autónomo (CFA).
Su presidenta, Paula Benavides, fue enfática al señalar que la deuda pública aumentará y que nunca es recomendable estar tan cerca del nivel prudente del 45% del PIB. El organismo autónomo alertó sobre un mayor déficit efectivo, atribuido a un gasto superior al previsto y una sobrestimación de los ingresos.
Específicamente, se proyectan US$2.400 millones menos en ingresos tributarios no mineros y una menor recaudación de la ley de cumplimiento tributario. A esto se suma un aumento de US$1.400 millones en gastos. El CFA coincide en que las necesidades de financiamiento han cambiado a cuatro meses del nuevo gobierno.
De aprobarse la solicitud, la deuda en 2026 oscilaría entre el 43,1% del PIB y el 43,6% del PIB. Benavides precisó que, según la Dirección de Presupuestos (Dipres), esta proyección incluye aproximadamente US$4.600 millones de los US$6.200 millones solicitados, cifra que ya estaba contemplada en el Informe de Finanzas Públicas.
Las opciones para el Gobierno son limitadas: optar por más deuda, reducir activos o aplicar un recorte presupuestario mayor. Sin embargo, la discusión política ha estado marcada por la molestia. La oposición se niega a reconocer responsabilidad en los errores de cálculo, mientras el oficialismo habla de un “cambio copernicano” en la izquierda que frena el mayor endeudamiento, aunque sea consecuencia de la administración Boric.
El presidente de la instancia legislativa, el senador UDI Javier Macaya, indicó que es parte del debate político reciente que la oposición en el Senado se manifieste de igual forma que en la Cámara. Instó a aprobar el proyecto con sentido de urgencia.
“Ojo, yo no solamente quiero imputar toda la responsabilidad al gobierno anterior. Acá todos somos parlamentarios.”
A pesar de su llamado, la palabra más utilizada por sus pares en la oposición fue “incertezas”; dudas respecto de las presiones fiscales y el informe financiero. La senadora socialista Daniela Cicardini, quien previamente había solicitado al ministro Quiroz mantener la calma, afirmó que la presentación del CFA hace aún más difícil su aprobación.
Durante la sesión, sostuvo que “en su desglose, tengo muchas dudas más que certezas no solo de lo que plantea el informe financiero que entregó el Gobierno, sino que además me lo ratifica con estas observaciones del Consejo Fiscal Autónomo”.