La Corte de Apelaciones de Santiago ha emitido una resolución que redefine una de las pugnas empresariales más significativas de los últimos años en Chile. El tribunal optó por anular completamente un fallo de arbitraje que previamente había favorecido al consorcio chino Joyvio en su disputa monetaria con el empresario chileno Isidoro Quiroga y los antiguos propietarios de la firma salmonera Australis Seafoods.
En una decisión dividida, la Primera Sala de la Corte respaldó la postura de la defensa de Quiroga, dejando sin efecto la orden de pago de cerca de 300 millones de dólares. Este monto había sido impuesto por el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Santiago, exigiendo su devolución a los adquirentes asiáticos tras la polémica compraventa de la empresa.
El origen de esta monumental controversia judicial se remonta a la venta de Australis en 2019, transacción que superó los 900 millones de dólares. Poco después de la adquisición, el grupo comprador chino acusó a Quiroga de haber ocultado información crucial: la salmonera estaba incurriendo en prácticas de sobreproducción, lo que la exponía a cuantiosas multas ambientales. Según Joyvio, esta situación habría inflado
de manera artificial el valor real de la compañía durante la negociación.
En agosto de 2025 —según el fallo original, aunque la fecha podría ser un error editorial en la fuente—, los árbitros privados habían dado la razón a Joyvio. En consecuencia, ordenaron a Quiroga y a los antiguos dueños la restitución de una parte del dinero, argumentando la existencia de un sobreprecio
en la transacción inicial.
Sin embargo, la Corte de Apelaciones identificó una irregularidad fundamental en el proceso arbitral: los árbitros habrían ideado una solución que no había sido solicitada por ninguna de las partes. El grupo chino, en su demanda, había requerido específicamente o la anulación total del contrato de compraventa o el pago de indemnizaciones por daños y perjuicios. En contraste, el tribunal arbitral implementó una fórmula propia para reducir el precio de venta y forzar la devolución del capital.
Para los ministros de la Corte, esto violó la Ley de Arbitraje Comercial Internacional, ya que los jueces cambiaron el foco del juicio a última hora, dejando a los vendedores chilenos sin la opción de defenderse de esa nueva acusación.
Al considerar que este error impactó directamente en el corazón del juicio y en el debido proceso, la Corte determinó la anulación completa del fallo arbitral. Es importante señalar que la resolución de la Corte no se alcanzó por unanimidad. El ministro Fernando Valderrama expresó su disconformidad, votando por mantener la sanción original contra Isidoro Quiroga. Para el magistrado Valderrama, la cuestión del sobreprecio sí estuvo presente desde el inicio del proceso, y los árbitros no incurrieron en ninguna falta al ordenar la devolución de los fondos. Este vuelco legal deja en suspenso el destino de los 300 millones de dólares y abre un nuevo capítulo en esta compleja disputa.