La inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe registró un modesto aumento del 1,7% en 2025, alcanzando los 194.233 millones de dólares. Así lo informó este martes la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) desde Santiago, detallando que este flujo representó el 14% de la formación bruta de capital fijo y el 2,8% del PIB regional en un año marcado por la incertidumbre global y elevadas tensiones. Este panorama general esconde una distribución muy desigual entre los países.
Entre los destinos que más capital extranjero captaron, Brasil se destacó en primer lugar, atrayendo el 40% del total regional y experimentando un incremento en los flujos cercano a los máximos registrados en la década de 2010. En segundo lugar, México recibió el 22% de la IED, registrando el tercer monto más alto desde 1990. Más atrás, Chile se ubicó con un 7% del total, seguido por Perú y Colombia (ambos con 6%), Guyana (5%), y Costa Rica junto a República Dominicana (3%).
El secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, subrayó la importancia de comprender la interconexión entre comercio e IED. Afirmó que, en el actual escenario de interdependencia global, es fundamental para “diseñar políticas que nos permitan avanzar hacia un desarrollo más productivo, inclusivo y sostenible”.
Salazar-Xirinachs añadió que, lamentablemente, la región enfrenta “la dificultad de integrar de manera coherente y estratégica las agendas de comercio, inversión y desarrollo productivo”, lo que a su juicio “limita el impacto transformador que la IED podría tener en la región”.
En cuanto al origen de la inversión, Estados Unidos se mantuvo como el principal inversor, aunque sus aportes disminuyeron un 11% en 2025, representando el 35% del total. Por otro lado, las entradas provenientes de Europa aumentaron, alcanzando el 32% de la IED. La Cepal advirtió sobre la heterogeneidad del impacto de los cambios en la política arancelaria estadounidense en los distintos países y sectores de la región, recomendando diversificar mercados y ampliar las oportunidades de comercio e inversión intrarregional.
Analizando los sectores de destino, los servicios fueron los más beneficiados, recibiendo el 53% de la IED con un significativo aumento del 19,5%. Las manufacturas captaron el 31%, aunque con una disminución del 17,2%. Los recursos naturales representaron el 16% y mostraron un crecimiento del 7% respecto al año anterior.
Contrariamente a las entradas, las salidas de IED desde la región experimentaron una recuperación, con un incremento del 19,3% en comparación con 2024, sumando US$62.286 millones, el segundo valor más alto registrado desde 2010, según detalló el organismo en su informe.