Con el inicio oficial del invierno este 21 de junio, las bajas temperaturas han vuelto a poner la calefacción en el centro de las preocupaciones de miles de familias en el país. El gasto asociado a mantener el hogar temperado puede transformarse rápidamente en un “dolor de cabeza” significativo.
Entre las opciones más utilizadas para combatir el frío, la calefacción a gas y la eléctrica destacan por su popularidad, especialmente en edificios de altura como departamentos y oficinas. Para arrojar luz sobre esta disyuntiva, un estudio reciente de la Asociación de Empresas de Gas Natural, en colaboración con la Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la UC (Dictuc), comparó los costos de kilowatts (kW) eléctricos y metros cúbicos (m³) de gas.
La investigación abarcó seis ciudades del centro y sur de Chile: Viña del Mar, Santiago, Rancagua, Talca, Osorno y Puerto Montt. Los resultados mostraron variaciones considerables. En Santiago, el precio del kilowatt-hora eléctrico se fijó en $227, mientras que su equivalente en gas natural fue de $126. La diferencia fue aún más marcada en Viña del Mar, donde el costo eléctrico alcanzó los $283 versus $166 para el gas, superando el 40% de disparidad.
A pesar de que el metro cúbico de gas suele ser más económico, el Dictuc enfatiza que la elección del método de calefacción no debe basarse únicamente en el consumo mensual. Factores como la inversión inicial del equipo, su consumo energético y las futuras mantenciones son cruciales.
Un ejemplo de esto es el aire acondicionado, que si bien registra un gasto mensual menor, requiere una inversión considerable en la compra e instalación del equipo, además de posibles costos de transporte y mantenimiento.
Para una familia, la decisión de calefacción se toma para varios años. Por eso conviene proyectar el gasto total —equipo, mantenciones y consumo— y no quedarse solo con la cuenta del mes.
Así lo explicó Fabián Hormazábal, consultor asociado del Dictuc y autor del estudio. La recomendación es evaluar la totalidad de los desembolsos para tomar una decisión informada que resguarde el presupuesto familiar durante los próximos inviernos.