Hace apenas tres semanas, Gendarmería trasladó a Mauricio Hernández Norambuena, conocido como el “Comandante Ramiro”, desde la cárcel de Rancagua hacia el Recinto Especial Penitenciario de Alta Seguridad. No obstante, en un giro inesperado, un departamento de la misma institución ha recomendado su retorno a la cárcel de Rancagua, con el fin de prevenir un posible trato inhumano.
La decisión original de mover al exfrentista, según explicó el organismo liderado por el coronel Rubén Pérez, se tomó para resguardar la seguridad del recinto, considerando el perfil criminógeno y la alta connotación pública de Hernández Norambuena.
Pese a ello, el Departamento de Promoción y Protección de los Derechos Humanos de Gendarmería ahora solicitó su regreso a Rancagua. Este cambio de postura busca evitar condiciones que podrían catalogarse como trato inhumano para el recluso.
Concretamente, a raíz de una petición de la defensa del exfrentista, Gendarmería constató que Hernández Norambuena estaría viviendo con el uso constante de esposas, experimentando bajas temperaturas al interior de su celda y sin acceso a programas de reinserción social.
El informe también resalta que el interno padece diversas patologías crónicas, y que el reciente cambio de establecimiento interrumpió parte de las atenciones de salud que le habían sido autorizadas judicialmente, lo que agrava su estado.
El abogado defensor de Hernández Norambuena, Mauricio Menares, criticó duramente a Gendarmería. Acusó a la institución de deteriorar la salud de su representado al etiquetarlo como un reo peligroso, una clasificación que, según el letrado, dista de la realidad.
“Las conclusiones son claras, Mauricio Hernández Norambuena, y esto lo dice la propia Gendarmería, no debe estar privado de libertad en ese recinto. Porque no ha cometido ninguna infracción disciplinaria, porque él no tiene el perfil de interno al que está destinado este establecimiento”
El exdirector de Gendarmería, Claudio Martínez, consideró que la recomendación del Departamento de Derechos Humanos de la institución, que cuestiona una decisión previa de la misma entidad, revela un “desorden en la toma de decisiones” dentro de la institución.
“La decisión de trasladar a Hernández Norambuena hace unas semanas atrás fue una decisión de Gendarmería (…) y ahora aparecen organismos (de Gendarmería) de alguna manera cuestionando eso. Es una situación que merece ser aclarada”
Respecto al informe, que será debatido en una audiencia fijada para este miércoles, Gendarmería comunicó que cualquier recomendación sobre un eventual traslado es solo un insumo dentro del proceso de evaluación, y que no obliga a la institución a adoptar una decisión final. El futuro del “Comandante Ramiro” sigue en el aire.