El seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, denunció este sábado un trato desigual por parte de Estados Unidos en el marco del Mundial 2026. Las restricciones impuestas por Washington han afectado la preparación del equipo para su partido del domingo ante Bélgica, según Ghalenoei.
“Nos iban a dar 24 horas antes del encuentro, pero al final hemos contado con menos de 18 horas y por eso hemos tenido que dejar el entrenamiento a la mitad. Desde luego son limitaciones muy molestas“, afirmó Ghalenoei en una rueda de prensa en Los Ángeles.
El técnico reconoció la labor del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para resolver estos problemas, pero señaló que aún existen pendientes. “Ni siquiera hemos podido finalizar nuestro entrenamiento, esto hace que sea muy difícil para nosotros toda esta situación. Esperemos que la gente se dé cuenta que el fútbol es un deporte muy bello, pero que no se están portando bien con nosotros, la conducta no ha sido la mejor“, insistió el entrenador.
Ghalenoei expresó su desconcierto por tener que regresar a Tijuana, calificando la situación de “muy rara” y declarando: “Somos el equipo más maltratado de todo el Mundial“. Explicó que la organización del torneo les notificó el viernes tras el almuerzo sobre su supuesta disposición para viajar, pero finalmente les comunicaron un retraso de un día.
“Este tipo de conductas hiere a nuestras personas y aunque te gastes miles de millones de dólares no se va a poder aportar justicia a nuestro pueblo“, lamentó. Añadió que estas restricciones reflejan que Irán es “un país oprimido” y expresó su deseo de paz mundial, pidiendo que estas conductas no se institucionalicen.
En contraste, el equipo belga aterrizó en Los Ángeles 48 horas antes del encuentro. Ghalenoei recordó las palabras del técnico rival, Rudy García, quien afirmó estar en EE. UU. “por el fútbol, no por la política“. “Nosotros decimos exactamente lo mismo: no estamos aquí para involucrarnos en política. Nuestras quejas tienen que ver con la forma en que nos han tratado“, remarcó.
Finalmente, Ghalenoei sentenció que, aunque no espera reacciones de otros entrenadores por estar ocupados con sus equipos, si hubiera visto a otro equipo ser tratado de la misma manera, habría presionado para que el partido llegara antes.