El proyecto de Sala Cuna Universal sumó un importante respaldo del gran empresariado, luego de que se presentaran las indicaciones que permitirán financiar el derecho sin incrementar las cargas económicas para los empleadores. En una visita al Palacio de la Moneda, el presidente José Antonio Kast destacó que el nuevo mecanismo evita convertir este beneficio en un desincentivo para la contratación, especialmente en las pequeñas y medianas empresas (Pymes).
¿Cómo se financiará este beneficio? El gobierno propone la creación de un Fondo de Sala Cuna sustentado en una cotización de cargo al empleador del 0,35%. Para neutralizar el impacto, esta cifra será compensada con una reducción de igual magnitud en el Seguro de Cesantía. Específicamente, se contempla una rebaja del 0,2% en la cotización a cuentas individuales y un 0,15% menos en el Fondo de Cesantía Solidario, bajando este concepto de un 0,8% a un 0,65%. Según proyecciones de la Superintendencia de Pensiones (SP), esta maniobra no compromete la sustentabilidad de los fondos a largo plazo.
Detalles del financiamiento y apoyo empresarial
La propuesta también contempla un aporte fiscal estimado en $10 mil millones para los primeros dos años de vigencia. En caso de que los recursos del Fondo sean insuficientes, el Estado asumirá la diferencia. Por su parte, los trabajadores independientes pagarán esta cotización bajo la misma modalidad que los demás seguros sociales.
"Es positivo que la propuesta no establezca nuevos costos asociados a la contratación de mujeres ni aumente las cargas laborales para los empleadores, porque eso permite asociar en mayor cobertura sin generar desincentivos para la generación de empleo", afirmó Susana Jiménez, presidenta de la CPC.
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, invitó a los diversos sectores a sumarse a este proyecto, el cual guarda un 90% de similitud con propuestas de la administración del expresidente Gabriel Boric. El secretario de Estado subrayó la importancia de avanzar con sostenibilidad fiscal y gradualidad.
Implementación gradual de la cobertura
La integración de los beneficiarios se realizará en cuatro etapas anuales:
- Año 1: Hijos de mujeres trabajadoras dependientes, trabajadoras de Pymes con menos de 20 mujeres, y padres o tutores legales.
- Año 2: Incorpora a hijos de trabajadoras independientes y de casa particular.
- Año 3: Hijos de padres trabajadores independientes y aquellos cuyas madres están desempleadas (buscando empleo activamente) o cursando estudios regulares reconocidos por el Estado.
- Año 4: Hijos de padres trabajadores e independientes cuyas madres no estudian ni trabajan, sumando a padres trabajadores del sector público pertenecientes al Gobierno Central.
Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de debate legislativo. Se espera que, de aprobarse, el sistema logre la cobertura universal necesaria para mejorar la participación laboral femenina, manteniendo el equilibrio financiero mediante el ajuste en las cotizaciones de cesantía.