Un puente clandestino, construido artesanalmente con sacos de contención, fue detectado recientemente en la zanja de la frontera norte con Bolivia. Este hallazgo, instalado por terceros para sortear la infraestructura de seguridad, ha encendido las alarmas sobre la efectividad del Plan Escudo Fronterizo, iniciativa implementada tras el inicio de la administración del presidente José Antonio Kast en marzo.
El comisionado de la Macrozona Norte, Alberto Soto Valenzuela, confirmó que los antecedentes fueron entregados al Ejército y al Ministerio Público a inicios de esta semana. Según la autoridad, la existencia de estas intervenciones ya fue ratificada y actualmente se mantienen labores de monitoreo constante.
Medidas tras el hallazgo del paso irregular
Ante la vulneración, el gobierno ordenó intensificar los patrullajes diurnos y nocturnos realizados por el Ejército y Carabineros, apoyados por vigilancia electrónica mediante sensores. Soto Valenzuela enfatizó que estas acciones buscan transformar un control que, según sostuvo, ha sido reducido durante décadas.
La situación que se vivió, si bien es cierto que no es deseable, es esperable y para eso estamos preparados. La voluntad del gobierno es seguir con este proceso de forma metódica, constante y lo más efectiva posible.
El comisionado advirtió además que las intervenciones en el sector fronterizo inevitablemente generarán resistencia por parte de quienes operan en rutas informales, marcando un cambio en la dinámica de vigilancia habitual.
Críticas políticas y demandas de tecnología
El hecho provocó una rápida reacción de parlamentarios en la zona. El diputado Carlos Carvajal (IND-PPD) cuestionó la gestión gubernamental, calificando el episodio como un acto de “improvisación” y exigiendo un refuerzo tecnológico inmediato. En la misma línea, el senador Vlado Mirosevic (PL) lamentó que las advertencias previas sobre la insuficiencia de la zanja no fueran consideradas.
- Vlado Mirosevic: “¿Cómo es posible que haya sucedido esto frente a las narices del gobierno? Aquí necesitamos que pongan tecnología, que pongan supervisión, vigilancia permanente”.
- Crítica central: Parlamentarios acusan que el gobierno apostó exclusivamente a la zanja física, olvidando las medidas de vigilancia electrónica prometidas.
Actualmente, el Ejecutivo se enfrenta al desafío de demostrar que el Plan Escudo Fronterizo no solo depende de excavaciones físicas, sino de un sistema integral. ¿Logrará el despliegue de sensores y patrullas disuadir definitivamente la construcción de nuevos pasos irregulares en los próximos meses?