Un debut condicionado por la justicia
El futbolista ghanés Thomas Partey ha recibido un duro revés en sus planes para la Copa del Mundo 2026. Las autoridades canadienses han rechazado formalmente su solicitud de visado, impidiéndole participar en el encuentro inaugural que su selección disputará frente a Panamá el próximo miércoles 17 de junio.
La FIFA emitió un comunicado oficial este viernes confirmando la situación del jugador, quien actualmente enfrenta un proceso judicial en Gran Bretaña por siete cargos de violación y uno de agresión sexual. Según la organización, el ente rector del fútbol mundial «no está involucrado en los procesos de inmigración de los países anfitriones», subrayando que la decisión final sobre quién ingresa al territorio recae exclusivamente en el gobierno canadiense.
La situación legal del futbolista
Las denuncias que pesan sobre el mediocampista involucran a cuatro mujeres y se habrían producido entre 2020 y 2022, periodo en el cual Partey formaba parte de las filas del Arsenal. El deportista, quien se unió al equipo londinense desde el Atlético de Madrid por una cifra cercana a los 45 millones de libras (61 millones de dólares), se ha declarado no culpable ante la justicia. En junio de 2025, el jugador dejó el Arsenal tras 167 encuentros disputados para integrarse al Villarreal en LaLiga.
¿Qué pasará con el resto del Mundial?
A pesar de la negativa para el debut en Canadá, fuentes cercanas a la delegación ghanesa, que se prepara en la Universidad Bryant de Boston, Estados Unidos, señalan que el jugador podría estar presente en los partidos restantes del Grupo L. Se espera que Partey logre participar en los duelos frente a Inglaterra y Croacia, encuentros que se llevarán a cabo fuera del territorio canadiense.
Por su parte, el servicio de inmigración canadiense (IRCC) evitó entrar en detalles sobre este caso particular, manteniendo una postura de confidencialidad. Sin embargo, recalcaron que «la seguridad de los canadienses es nuestra prioridad» y que las normas de entrada se aplican de manera estricta y coherente a todos los visitantes, independientemente de su perfil, nacionalidad o rol en la competición deportiva.