Un ajuste de último minuto en el libelo
La reciente acusación constitucional contra el ministro de Hacienda, Nicolás Grau (FA), presentada por el Partido Nacional Libertario, enfrentó un inesperado traspié administrativo. En el borrador inicial, el exsubsecretario de Hacienda de la administración Piñera, Alejandro Weber, figuraba como un pilar fundamental para fundamentar el texto, siendo mencionado en 13 oportunidades.
El documento original integraba diversas críticas realizadas por Weber durante una entrevista el pasado 27 de mayo en el programa Ahora es cuando de Radio Infinita. Entre los argumentos que se pretendían utilizar destacaban sus cuestionamientos a la gestión fiscal: Weber calificó el informe de finanzas públicas como una «auditoría a las cifras fiscales del gobierno anterior» donde, a su juicio, el presidente Boric obtuvo «nota roja».
Argumentos eliminados del documento oficial
El borrador también incluía duras sentencias del economista, como que el Ejecutivo «desoyó consistentemente al Consejo Fiscal Autónomo» al recortar apenas 40 millones de dólares en lugar de los 1.500 millones necesarios. Asimismo, el texto citaba que el gobierno anterior, incluso habiendo contabilizado mayores gastos, omitió el financiamiento de cerca de 10.000 millones de dólares adicionales.
Sin embargo, al momento de ingresar el documento oficial en la Cámara la tarde del lunes, el nombre de Weber desapareció del cuerpo del libelo. La entrevista radial, que servía como prueba documental adjunta, también fue retirada del listado definitivo. La razón es clara: el economista no comparte la pertinencia de un juicio político contra el ministro Grau.
La postura de Alejandro Weber
En declaraciones a Ex-Ante, Weber aclaró que nunca fue consultado sobre la inclusión de sus citas en la acusación. «He dicho públicamente que estoy en contra, obvio que perdía consistencia», explicó el exsubsecretario, quien mantiene una postura crítica frente al manejo presupuestario del gobierno, pero rechaza la herramienta constitucional.
Para Weber, aunque la gestión financiera ha sido deficiente —mencionando que se triplicó el déficit, se deterioraron ahorros y se duplicó la deuda flotante—, llevar esto a un juicio político es un error. «No podemos politizar la política fiscal, es malo para el país», sentenció. Ante la posibilidad de ser citado a la comisión revisora para defender el libelo, Weber fue tajante: «Yo no me invitaría».