Metro de Santiago cerró el último año con un balance positivo en su Memoria Integrada 2025, logrando un 99% de cumplimiento en la frecuencia programada de sus trenes. Con tiempos de espera promedios de apenas 1 minuto y 40 segundos, la estatal reafirmó su rol como eje crítico del transporte público metropolitano.
El informe oficial detalla una mejora significativa en la operatividad, destacando una baja de un 43,5% en la tasa de incidentes internos y una reducción del 10% en incidentes externos. Estos indicadores se enmarcan en una estrategia que busca acercarse a niveles históricos de demanda tras los desafíos de años anteriores.
Gestión y visión estratégica
Para Felipe Bravo, gerente general de Metro de Santiago, estos resultados son fruto de un trabajo constante. «El 2025 fue un año de consolidación y transformación. Logramos acercarnos nuevamente a niveles históricos de demanda, fortaleciendo al mismo tiempo nuestros estándares de operación, seguridad y confiabilidad», explicó el ejecutivo.
«Metro ya no es solo una red de transporte, es una infraestructura esencial para el desarrollo urbano y la calidad de vida de millones de personas», declaró el presidente de la compañía, Patricio Rey, quien enfatizó que la visión de largo plazo apunta a una red más humana e integrada.
El plan de la empresa incluye una inversión de 1.300 millones de dólares para modernizar estaciones e infraestructura durante la próxima década. Un ejemplo claro es la instalación de puertas en las 27 estaciones de la Línea 1, medida que busca elevar la seguridad y la continuidad del servicio.
Avances en expansión y seguridad tecnológica
¿En qué estado se encuentran las nuevas líneas? Según el reporte, la Línea 7 alcanza ya un 30% de avance físico con más de 16 kilómetros de túnel excavados, mientras que la Línea 6 registra un 36,6% de progreso. En paralelo, la Línea 9 desarrolla actualmente sus tramos 1 y 2, la Línea 8 obtuvo su aprobación ambiental y la Línea A continúa en fase de ingeniería.
En materia de seguridad, el uso de tecnología ha sido clave: 41 estaciones ya operan con sistemas de videoanalítica, lo que representa un aumento de 21 unidades respecto al ejercicio previo. Esta medida se complementa con el uso de cámaras corporales para vigilantes y una coordinación permanente con los municipios locales.
La proyección de la empresa se mantiene optimista, enfocada en consolidar una infraestructura que sea capaz de adaptarse a las demandas futuras de la ciudad, manteniendo los estándares de seguridad y eficiencia que definieron este último periodo de gestión.