La Fórmula 1 atraviesa una fase de transformación técnica. La FIA, en conjunto con la Formula One Management (FOM), los equipos y fabricantes, ha presentado un paquete de medidas para ajustar el Reglamento Técnico, Deportivo y Financiero de cara a las temporadas 2027 y 2028.
Estas modificaciones responden a las inquietudes planteadas por pilotos y escuderías durante la actual campaña, centrándose específicamente en la gestión energética y el flujo de combustible dentro de las nuevas unidades de potencia. ¿Qué implica este reequilibrio para la categoría?
Detalles clave: el aumento en la potencia del motor
El núcleo del plan contempla un incremento gradual en la potencia de los motores de combustión interna. De los 400 kW actuales, se proyecta subir a 420 kW en 2027 y alcanzar los 450 kW para 2028. Asimismo, el flujo de energía del combustible tendrá un aumento del 5% en 2027 y del 13% en 2028.
Además de estos ajustes, la nueva normativa contempla cambios en los sistemas de recuperación de energía y otorga mayor flexibilidad en la gestión energética global. También se incluyen medidas de apoyo para las condiciones de suministro, operaciones en pista y normativas financieras adaptadas a este nuevo estándar.
Colaboración entre estamentos
La FIA subrayó que estas revisiones son fruto de una cooperación constante entre todos los actores de la competición. Según el organismo, este trabajo conjunto busca perfeccionar el marco normativo ante los desafíos operativos detectados.
El reglamento de Fórmula 1 de 2026 se elaboró y acordó en estrecha colaboración entre la FIA, la FOM, los equipos, los fabricantes de equipos originales (OEM) y los fabricantes de unidades de potencia. Estas últimas modificaciones reflejan la continuidad de esta colaboración, en la que todas las partes interesadas trabajan conjuntamente para perfeccionar el marco normativo y abordar los desafíos operativos identificados.
El proceso sigue su curso formal para garantizar certidumbre técnica a los equipos. Se espera que los cambios propuestos sean presentados ante el Consejo Mundial de Deportes del Motor el próximo 23 de junio en Macao. Con estas medidas, la categoría busca estabilizar el rendimiento técnico antes del debut del nuevo ciclo reglamentario, dejando a los aficionados a la espera de ver cómo impactará este despliegue de energía en la competitividad de las carreras futuras.