A poco más de dos años desde que comenzó la implementación gradual de la Ley 40 Horas, el escenario laboral en Chile sigue enfrentando desafíos significativos. Según un reciente análisis de la División Control de Asistencia de Vigatec, basado en cifras oficiales de la Dirección del Trabajo (DT), las multas por excesos de jornada han experimentado un alza del 41% al comparar los 24 meses previos y posteriores a la entrada en vigor de la norma.
El impacto de la trazabilidad en el cumplimiento
El reporte técnico advierte que el cumplimiento de la regulación no solo depende de la intención de las empresas, sino de su capacidad de acreditar los horarios. En ese sentido, las infracciones relacionadas con el control de asistencia también crecieron un 27%, siguiendo la tendencia al alza de las sanciones totales emitidas por el organismo fiscalizador.
Boris Muñoz, gerente de la División Control de Asistencia de Vigatec, señala que cuando la trazabilidad es débil, los riesgos de sanciones aumentan drásticamente. El experto recalca que «hoy es necesario cumplir y poder acreditar que se cumple», incluso en compañías que tienen la voluntad de ajustarse a los nuevos tiempos legales.
Cifras récord y sectores más afectados
Las estadísticas revelan un incremento promedio de 90 nuevos casos de infracción por cada trimestre. Sin embargo, el último cuarto del año pasado marcó una preocupante cifra récord, superando las 3.500 multas, lo que representa un salto de 600 sanciones en comparación al registro anterior.
Actualmente, las fallas en el registro de asistencia ya acumulan más de 20 mil multas, mientras que los excesos de jornada superan los 7.200 episodios, con multas que pueden alcanzar las 180 UTM. Según Muñoz, esto afecta principalmente a actividades con alta dotación, turnos rotativos y operaciones distribuidas donde una gestión deficiente se convierte en riesgo operacional.
Retail, seguridad y transporte: el mapa de las multas
El análisis de Vigatec sobre las 25 empresas con mayores irregularidades arroja resultados claros: el 28% de estas organizaciones pertenecen al rubro de la seguridad privada, el 20% al transporte y otro 20% al retail.
La situación es crítica en algunos casos puntuales: existe una firma que roza los 250 episodios de infracción con un total de 13 mil UTM en multas, mientras que otras tres empresas superan las 150 sanciones cada una, acumulando más de 29 mil UTM en conjunto.
«La reducción de jornada no solo cambió la cantidad de horas trabajadas; también aumentó la complejidad de administrar turnos, descansos y asistencia de manera correcta», explica Muñoz, añadiendo que muchas estructuras empresariales siguen diseñadas para realidades laborales ya obsoletas.