A 82 días de haber asumido la administración del país, el presidente José Antonio Kast presentó este lunes su primera Cuenta Pública. En el marco de su discurso, el mandatario dio a conocer el denominado Plan Retorno, una estrategia orientada a gestionar la migración irregular con el objetivo de fomentar salidas voluntarias y desincentivar la permanencia de quienes ingresaron al territorio nacional de manera clandestina.
¿Cómo se articulará esta medida frente a la crisis migratoria actual? Según el jefe de Estado, la iniciativa busca abordar el problema desde una perspectiva integral: “Lo haremos sin perder de vista la dimensión humana de este drama. Porque entendemos que detrás de la migración irregular hay también familias engañadas, niños usados como pasaporte y personas explotadas por el crimen organizado transnacional”, sostuvo el mandatario durante su intervención.
Cooperación regional y control fronterizo
El gobernante subrayó que el ordenamiento de los límites nacionales constituye un paso esencial para la protección de la ciudadanía. En esta línea, destacó los resultados de una reciente cumbre enfocada en el crimen organizado transnacional, donde cinco países —Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Perú— establecieron compromisos para implementar estrategias conjuntas.
“La coordinación conjunta de las acciones para enfrentar al crimen organizado transnacional y la migración ilegal es fundamental”, enfatizó Kast. El despliegue de estas labores incluye la ejecución del “Plan Escudo Fronterizo”, además de una serie de expulsiones administrativas ya efectuadas y una vigilancia reforzada sobre los pasos no habilitados que han marcado el debate en la última década.
Foco en la seguridad y el crimen organizado
Al referirse a la situación histórica de las zonas limítrofes, el presidente fue enfático al declarar que, durante años, la frontera norte permaneció vulnerable frente al narcotráfico, el contrabando y el tráfico de personas. Por ello, envió un mensaje directo sobre el futuro de quienes ingresaron al país sin seguir los cauces legales correspondientes:
“Quienes entraron por la ventana de manera clandestina e ilegal, más pronto que tarde, van a tener que abandonar el país”.
Finalmente, el Ejecutivo argumentó que el control efectivo de las entradas es una medida de protección tanto para los chilenos como para aquellos migrantes que han sido víctimas de redes de explotación. “Una frontera ordenada protege a los chilenos, pero también resguarda a quienes han sido víctimas de las mafias. Ordenar, también, es un compromiso humanitario”, concluyó el presidente.
Se espera que durante los próximos días se entreguen los detalles operativos sobre el funcionamiento del Plan Retorno, marcando el inicio de una nueva etapa en la política migratoria del gobierno de Kast. ¿Será suficiente este incentivo para regularizar la situación en el norte del país?