Una dura autocrítica sobre el pasado
Jorge Sampaoli, el reconocido extécnico de La Roja y la selección argentina, lanzó una reflexión sin filtros sobre su comportamiento durante el Mundial de 1978. En diálogo con Radio La Red, el entrenador —actualmente sin club— admitió que se arrepiente profundamente de haber festejado el primer título mundial de la Albiceleste, al considerar que ignoró la realidad política de aquel entonces.
Sampaoli fue tajante con su postura personal: «Vivimos cosas muy siniestras, y en ese mes nos detuvimos. O al menos yo me detuve. Me olvidé del sufrimiento de algunos pibes, del sufrimiento de las familias. Me metí en el Mundial, fui parte de ese circo y me lo reprocho». El estratega confesó que la euforia deportiva nubló sus ideales y su lucha, lo que hoy le genera un fuerte conflicto interno.
El boicot al Mundial 2026
Debido a esta experiencia pasada, Sampaoli tomó una determinación radical de cara al futuro. El técnico confirmó que no verá el Mundial de 2026, el cual dará inicio el próximo 11 de junio, citando como motivos fundamentales los conflictos geopolíticos actuales. «No tendría que haber visto aquel Mundial, como tampoco este que viene, por el genocidio y por la guerra», sentenció el exseleccionador nacional.
Contexto histórico: Argentina 1978
Para entender las palabras de Sampaoli, hay que remontarse al complejo escenario que vivía Argentina bajo la dictadura cívico-militar liderada por Jorge Rafael Videla, quien ostentaba el poder desde 1976. El régimen utilizó el evento futbolístico como una herramienta estratégica de propaganda para proyectar una imagen positiva del país hacia el exterior, ocultando deliberadamente las graves denuncias por violaciones a los derechos humanos y la represión interna.
Además, aquel torneo estuvo rodeado de sombras y polémicas deportivas. La más recordada ocurrió en la segunda ronda, cuando la selección local derrotó a Perú por un categórico 6-0. Aquel resultado fue decisivo, ya que permitió al equipo de casa alcanzar la final por diferencia de goles, dejando fuera de la carrera por el título a la selección de Brasil.