En una reciente visita a la zona fronteriza, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó que el Ejército israelí ha cruzado el río Litani y avanza hacia el centro del Líbano. Según el mandatario, las tropas pertenecientes a la 36.ª División de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se dirigen actualmente hacia posiciones de importancia estratégica en el país vecino.
“Nuestras fuerzas cruzaron el Litani y avanzaron hacia el terreno dominante”, declaró Netanyahu, información difundida por The Times of Israel. El primer ministro también detalló la amplitud de las operaciones militares en curso: “También estamos operando en Beirut, en el valle de la Becá y en todo el frente. Estamos atacando con fuerza a Hezbolá”. Durante su despliegue en el área, el líder israelí destacó el alto espíritu de combate observado en las unidades que actualmente se encuentran operando dentro del territorio libanés.
La estrategia de Israel contra Hezbolá
Previamente, Netanyahu fue enfático al señalar que el objetivo principal de esta incursión es causar un daño sistemático al partido-milicia chií Hezbolá, subrayando que no existe inmunidad alguna para sus miembros. En línea con esta postura, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, aseguró que las tropas han logrado avances significativos en sus operaciones, a pesar de que el alto al fuego pactado en abril sigue siendo un punto de tensión.
“Hezbolá ha sufrido daños acumulativos sin precedentes: la eliminación de miles de terroristas, incluyendo comandantes de alto y medio rango. No hay lugar que pueda servir de fortaleza para Hezbolá, ni lugar donde pueda gozar de inmunidad”, sentenció Zamir.
Presión diplomática por un alto al fuego
Mientras la escalada militar se expande hacia el centro del país, las gestiones diplomáticas buscan frenar el conflicto. El presidente libanés, Joseph Aoun, sostuvo una reunión clave con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en el marco de encuentros entre delegaciones militares en el Pentágono. Durante una comunicación telefónica, Aoun insistió en que alcanzar un alto al fuego concreto es una necesidad urgente y un paso ineludible para avanzar hacia cualquier etapa posterior en la región.
El panorama actual sugiere una intensificación de las hostilidades, manteniendo a la comunidad internacional en alerta ante la posibilidad de una expansión del conflicto a gran escala. La pregunta que surge ahora es si las presiones de figuras como Marco Rubio lograrán frenar el avance terrestre antes de que la situación en Beirut y el valle de la Becá se torne irreversible.