El Ejército israelí bombardeó objetivos de Hizbulá en el Dahye, Beirut. El ataque responde a disparos previos desde el Líbano, tensando el alto el fuego.
Teherán exige el cese inmediato de la ofensiva israelí en Beirut y advierte sobre hostilidades devastadoras, mientras la tensión escala a nivel regional.
El mandatario Joseph Aoun lanzó una dura crítica contra el gobierno iraní por su injerencia y urgió a Israel y Hezbolá a negociar tras años de conflicto.
El grupo Hezbolá rechazó responsabilidad tras la muerte de un casco azul serbio y heridas a dos españoles de la FINUL tras ataque de morteros en Líbano.
Un efectivo serbio de la FINUL falleció y dos soldados españoles resultaron heridos por proyectiles en el sur del Líbano, intensificando la crisis regional.