El ministro secretario general de Gobierno, Claudio Alvarado, salió este jueves al paso de las dudas sobre la tramitación de la Ley de Reconstrucción Nacional. El vocero descartó tajantemente que exista una contradicción interna entre el ministro de la Segpres, Álvaro García, y el titular de Hacienda, Ignacio Quiroz, respecto a la voluntad de introducir cambios al proyecto.
La controversia surgió luego de que Álvaro García señalara la disposición del Ejecutivo para ajustar puntos específicos de la llamada Ley Miscelánea, incluyendo la invariabilidad tributaria. Sin embargo, la posterior declaración de Ignacio Quiroz, quien advirtió que los cambios “pueden ser eso o nada”, instaló la duda sobre la apertura real del Gobierno.
Tensiones en el Congreso y críticas de la oposición
Esta supuesta descoordinación fue blanco de críticas directas. La senadora de Renovación Nacional e integrante de la Comisión de Hacienda, María José Gatica, cuestionó el rol de Ignacio Quiroz y le recriminó una “falta de tacto” en las tratativas políticas, instándolo a adoptar un papel más secundario en el debate.
Ante estos emplazamientos, Claudio Alvarado aseguró que el comité político mantiene una postura unificada.
“Aquí no hay ninguna contradicción entre un ministro u otro, porque el ánimo y la disposición es siempre escuchar”
, afirmó el vocero, enfatizando que existe una voluntad transversal por recoger propuestas que mejoren el proyecto.
Condiciones para el diálogo legislativo
Pese a la apertura declarada, el Gobierno puso paños fríos sobre el alcance de las futuras modificaciones. Según Alvarado, cualquier ajuste dependerá estrictamente de la “calidad de las propuestas” y de si estas logran armonizar con la “arquitectura y la estructura” original de la iniciativa impulsada por el Ejecutivo.
Asimismo, el ministro aprovechó la instancia para cuestionar la postura de la oposición, señalando una incongruencia entre su discurso público y su actuar legislativo: “Hasta ahora, desde la oposición, siempre hemos escuchado que quieren aportar (…) pero eso se contradice con su actitud de rechazo total y absoluto a la idea de legislar”.
En cuanto al desenlace de este debate, Alvarado defendió las declaraciones previas de García, aclarando que dichas materias ya habían sido abordadas en la Cámara de Diputados. La suerte definitiva del articulado se resolverá en la discusión del Senado, donde el Ejecutivo busca equilibrar las concesiones políticas con el diseño técnico de la reforma. ¿Logrará el Gobierno alinear las posturas internas y externas para avanzar con la reconstrucción antes de que el proceso se estanque nuevamente?