En medio de un escenario marcado por la filtración de correos electrónicos, cuestionamientos sobre la transparencia, cifras infladas y una reestructuración en la alta dirección, el ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, cerró la puerta a una posible privatización de Codelco. Durante este jueves, el secretario de Estado aclaró que el rumbo de la compañía no apunta a cambiar su propiedad, sino a profundizar los convenios con el sector privado.
Ante las especulaciones sobre una apertura al capital privado, planteadas por figuras como el exministro Laurence Golborne, Mas fue enfático al señalar que esas voces no han propuesto una privatización formal. Según el titular de la cartera, la estrategia continuará la línea de la administración de Máximo Pacheco, bajo la cual se concretaron más de 12 convenios de colaboración con actores privados.
El cambio de mando y la gestión de Bernardo Fontaine
El foco de la estatal ahora se centra en la nueva etapa liderada por Bernardo Fontaine, quien asumió esta semana como presidente del directorio de la cuprífera. Respecto a este nombramiento, Mas expresó total confianza en la capacidad de Fontaine para encabezar este periodo de transición, destacando que los ejes centrales serán la seguridad, la productividad y el urgente saneamiento de la deuda de la compañía.
A través de su cuenta en la red social X, Bernardo Fontaine se refirió a su llegada a la empresa estatal en un momento marcado por la complejidad financiera:
Asumo como presidente del directorio de Codelco con respeto por su historia y por el compromiso de sus trabajadores. En un momento desafiante, mi rol será contribuir desde el directorio a ordenar esfuerzos y enfrentar desafíos junto a quienes hacen posible esta empresa cada día.
El nuevo timonel ha reconocido previamente la pesada carga financiera de la compañía. Fontaine graficó la situación declarando: “Codelco corre con una mochila de plomo. Hay que alivianarla”. Esta declaración alude directamente a las dificultades que deberá gestionar: el elevado endeudamiento, el incremento en los costos operativos y la baja en los niveles de producción.
Aunque el economista cuenta con una extensa trayectoria asesorando empresas de diversas industrias, su falta de experiencia directa en el sector minero ha generado debate. Sin embargo, desde el Gobierno han respaldado firmemente su designación, confiando en que sus capacidades técnicas permitirán sortear los problemas que actualmente afectan a la estatal. ¿Logrará el nuevo directorio revertir la baja productiva y aligerar la deuda que mantiene a la minera bajo presión?