Las fuerzas armadas de Estados Unidos (EEUU) ejecutaron este miércoles un ataque contra una instalación militar en el sur de Irán. Según funcionarios citados por medios locales, la operación incluyó el derribo de cuatro drones de ataque lanzados sobre naves norteamericanas, una acción calificada como medida de «defensa propia».
De acuerdo con fuentes militares que solicitaron anonimato a medios estadounidenses, los drones iraníes representaban una amenaza directa tanto para la flota de la armada como para el tráfico comercial que circula por el estrecho de Ormuz. Los medios estatales de Irán reportaron tres explosiones al este de Bandar Abbas, la principal ciudad portuaria de la zona, durante la madrugada del jueves.
La crisis en el estrecho de Ormuz
El incidente es el punto culminante de tres días de hostilidades continuas. Un funcionario, cuya versión fue recogida por The New York Times, precisó que los drones derribados eran de tipo unidireccional y buscaban impactar objetivos en el estrecho, paso estratégico que Irán ha intentado bloquear recientemente.
Ante esta escalada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó de plano cualquier posibilidad de un acuerdo con la República Islámica que otorgue a Teherán control sobre esta ruta vital para el suministro global de petróleo. Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, el mandatario fue enfático:
Son aguas internacionales, nadie las va a controlar. Vamos a vigilarlas. Las vigilaremos, pero nadie las va a controlar.
Estas declaraciones surgieron tras la difusión de un supuesto preacuerdo por parte de la televisión estatal iraní, en el cual se sugería que Teherán aceptaría restablecer el tránsito normal en el estrecho. Dicha información fue desmentida categóricamente por la Casa Blanca.
Actualmente, la situación en la región permanece bajo máxima tensión. Con el rechazo estadounidense a cualquier pacto que entregue soberanía sobre estas aguas, el riesgo de nuevos enfrentamientos persiste, manteniendo en alerta constante a los mercados petroleros y a la comunidad internacional.