El director de presupuestos, José Pablo Gómez, salió a contener el complejo escenario político tras la publicación del primer Informe de Finanzas Públicas (IFP) de la actual administración. El documento reveló una diferencia de US$ 10.500 millones en la proyección de la deuda para el periodo 2026-2030, cifras que contrastan con los reportes entregados por el equipo de Gabriel Boric en los trimestres anteriores.
¿Por qué se generó esta discrepancia contable? Según Gómez, en entrevista con el Diario Financiero, lo que se identificó fue una «brecha de consistencia» y no un error administrativo. El funcionario aclaró: «Esa brecha de 2,9% del PIB no estaba financieramente trazada y eso es lo que corregimos». Asimismo, fue enfático en precisar que el informe técnico no busca realizar acusaciones contra la gestión anterior.
¿Qué pasará con el financiamiento y la deuda?
Ante las dudas sobre si Chile deberá solicitar más deuda, el titular de la Dipres aclaró que el financiamiento para 2026 se ajusta a lo estipulado en la Ley de Presupuestos vigente, que autoriza un endeudamiento de US$ 17.400 millones para este año. Aunque no descartó evaluar alternativas si el déficit crece, aseguró que no existen decisiones tomadas al respecto.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reforzó esta postura este miércoles, señalando que «nunca quiso que se generara tal discusión». Quiroz subrayó que la actual gestión entregó los cálculos al Consejo Fiscal Autónomo para mayor transparencia, un paso que, según indicó, se omitió en la administración previa: «La mejor manera de fortalecer esa credibilidad fiscal es entregando la verdad fiscal», afirmó.
Diferencias técnicas y proyecciones futuras
Desde la vereda opuesta, el exdirector de presupuestos de Sebastián Piñera, Matías Acevedo, argumentó en Bio Bio La Radio que el gasto fiscal ha estado condicionado por la política. Acevedo criticó que la administración anterior no ajustó sus proyecciones a la realidad, operando con ingresos que denominó como «soñados».
La deuda/PIB iba a superar el 45% con y sin proyecto de ley, y probablemente, una vez que se apruebe el proyecto de ley, la deuda se va a estabilizar recién entre el año 2034-2035 en un nivel entorno a 47-48 puntos del PIB.
Actualmente, la Dipres mantiene una investigación administrativa interna sobre estos procesos, la cual se mantendrá bajo reserva hasta su conclusión. Mientras el debate técnico persiste, los especialistas coinciden en la cautela antes de hablar de responsabilidades políticas directas, quedando a la espera de los próximos ajustes en la hoja de ruta fiscal del país.