Sebastián Molina, licenciado en Física por la Pontificia Universidad Católica (PUC), se ha transformado en un referente digital a través de su proyecto Física en 1 Minuto. Antes de consolidarse como divulgador científico, el profesional recorrió un camino distinto, trabajando durante casi 8 años en la banca. Según explica, esta decisión respondió a motivos económicos ante la dificultad de vivir de la ciencia en Chile sin contar con múltiples posgrados.
Del laboratorio a la divulgación masiva
Molina recuerda que inicialmente cursó Matemáticas, pero realizó un cambio interno hacia la Física tras desistir de la idea de cursar ambas carreras simultáneamente. Su propósito actual es combatir la sobresimplificación del conocimiento científico en internet. “Yo he visto videos de divulgación científica y había temas que sentía que no se explicaban bien”, comenta. Su enfoque busca brindar fundamentos sólidos para evitar que las personas sean engañadas en su vida cotidiana, ya sea al entender el funcionamiento de un calefón o al enfrentar reparaciones técnicas.
El conocimiento todavía no está accesible, uno lo puede encontrar, pero a veces es difícil de entender. Física en 1 Minuto representa un espacio importante para democratizar el conocimiento.
Su interés técnico se centra especialmente en la Física Médica, específicamente en aplicaciones oncológicas como la radioterapia, donde los cálculos precisos de radiación son vitales para tratar tumores sin dañar tejidos sanos.
Referentes, redes y el debate con Kast
Entre sus influencias, destaca el trabajo de Tere Paneque, Andrea Yévenes y Carla Hermann. Además, atribuye su vocación a la lectura de Stephen Hawking, autor que lo inspiró desde el colegio. Respecto a la hostilidad en plataformas digitales, Molina opta por responder con evidencia sólida en lugar de caer en discusiones basadas en la rabia, llegando incluso a exponer públicamente a quienes lo agreden por su aspecto físico.
Sobre la controversia por la inversión en ciencia en Chile, donde se destina solo un 0,41% del PIB a investigación, Molina criticó duramente los dichos de José Antonio Kast. El ex candidato presidencial cuestionó la utilidad de financiar investigaciones que terminan en bibliotecas, argumento que el físico tilda de populista.
“En Chile no se entiende lo caro que es investigar. La investigación necesita equipamiento, insumos, repuestos y mantención; todos los equipos de medición valen sobre los 50 millones”, detalla. Molina recuerda su propia experiencia trabajando en laboratorios con equipos de hace 50 años que debía reparar él mismo con teflón y scotch ante la falta de financiamiento.
En su presente como influencer, Molina rechaza ofertas comerciales lucrativas, mencionando propuestas de casinos de apuestas que llegan a ofrecer hasta 1 millón de pesos por una sola historia. El divulgador mantiene su meta de educar, planeando continuar expandiendo su presencia digital mientras lucha por una mayor valoración de la ciencia nacional.