El ascenso y caída del estilista
El nombre de Javier Cruz Díaz, ampliamente conocido como el «estilista de los famosos», atraviesa una crisis judicial tras enfrentar múltiples denuncias por supuestas estafas. De origen peruano y radicado en Chile, Cruz Díaz logró construir una marca personal exitosa apoyada en su cercanía con celebridades y un estilo de vida de lujo, sumando más de 728 mil seguidores en su cuenta de Instagram.
Actualmente, el caso es investigado por la Fiscalía Metropolitana Oriente. Según los antecedentes recabados hasta la fecha, el monto total involucrado en las denuncias superaría los $50 millones, lo que ha generado un amplio debate tanto en las redes sociales como en el mundo del espectáculo local.
El papel de la exposición pública
La estrategia del estilista se basaba, según denuncian las víctimas, en explotar su vitrina mediática para generar confianza. La cercanía proyectada con figuras como Nicole «Luli» Moreno fue clave para que los denunciantes percibieran solvencia económica y credibilidad en sus propuestas de inversión.
El abogado querellante, Cristóbal Salas, argumenta que la exposición junto a rostros televisivos facilitó que las personas confiaran en las promesas de negocio de Cruz Díaz. Por su parte, el entorno de Nicole Moreno ha desmentido cualquier vínculo societario, precisando que su relación fue solo de colaboraciones profesionales ocasionales.
Negocios inexistentes y promesas de inversión
Una de las aristas más cuestionadas es la supuesta existencia de un convenio con la Municipalidad de Providencia. El estilista habría solicitado fondos bajo la premisa de implementar un proyecto social, hecho que fue tajantemente desmentido por el municipio al confirmar que dicho acuerdo jamás existió.
Al ser consultado por Reportajes Teletrece, el estilista restó importancia a los cuestionamientos: «Yo puedo decir que tengo convenio hasta con La Moneda; no estoy obligando ni exigiendo nada a nadie, si quiere hacer negocio o no», declaró.
Las denuncias también detallan una modalidad de estafa mediante supuestas inversiones en viajes a Tacna, Perú. Cruz Díaz prometía comprar productos para comercializarlos en Chile, garantizando retornos rápidos. No obstante, las querellas indican que, tras el primer aporte, el estilista pedía nuevos depósitos bajo presión para supuestamente cerrar las operaciones.
El estado actual de las querellas
A la fecha, se contabilizan al menos cuatro denuncias formales. Entre ellas, destaca una víctima que acusa haber perdido cerca de $40 millones, mientras que otras tres personas, representadas por el abogado Salas, reportan perjuicios individuales de cerca de $8 millones. Una de las afectadas, Silvana Ferreiro, relató haber transferido aproximadamente $8,5 millones.
Ante estos hechos, Javier Cruz Díaz niega cualquier conducta ilícita, calificando las acusaciones como una acción coordinada y asegurando que está en proceso de devolver dinero. Es importante señalar que este proceso judicial se encuentra en trámite; por tanto, los involucrados podrían ser declarados inocentes o ver sus cargos desestimados, ya que, conforme a la ley chilena, ninguna persona debe ser tratada como culpable hasta que exista una sentencia firme.