La nueva directiva de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) asume sus funciones este lunes bajo una fuerte expectativa política. Encabezada por la militante comunista Laura Mlynarz, quien logró un contundente 60,6% de los votos en un proceso electoral que registró la mayor participación desde 2011, la mesa directiva se prepara para definir su hoja de ruta.
Para este martes está programada la primera asamblea con el estudiantado. El objetivo central de esta cita será organizar el calendario de futuras movilizaciones, donde no se descarta un eventual paro nacional. Según información de La Radio, estas acciones de presión responden directamente al descontento por los recortes en el presupuesto de Educación anunciados por la administración del presidente José Antonio Kast.
La estrategia de la nueva FECh y el rol de las movilizaciones
Laura Mlynarz, nueva presidenta de la federación, señaló que este encuentro inicial busca resignificar el despliegue político del movimiento durante los próximos cuatro años. El foco estará puesto en la proximidad de la primera Cuenta Pública del Gobierno de Kast, la cual se realizará el próximo 1 de junio en Valparaíso.
Parte de la autocrítica interna apunta a la baja intensidad de las protestas estudiantiles durante el mandato del expresidente Gabriel Boric. Mlynarz fue enfática al sostener que desde la izquierda es necesario realizar un análisis profundo sobre el rol de las federaciones en dicho periodo, planteando un cambio de timón con su llegada al mando.
Debate político: ¿Activismo o herramienta electoral?
La reactivación de las movilizaciones ha generado una rápida respuesta desde el oficialismo. El diputado del Partido Republicano, José Antonio Kast Adriasola, acusó que el Partido Comunista utiliza históricamente a la FECH como un instrumento de acción política, argumentando que estos movimientos tienden a intensificarse principalmente cuando existen gobiernos de derecha en el poder.
Ante estos cuestionamientos, la diputada comunista Nathalie Castillo salió en defensa de la organización estudiantil. La parlamentaria rechazó las críticas de la derecha, calificándolas como una muestra de desconocimiento sobre la importancia histórica que han tenido las movilizaciones universitarias en la transformación social de Chile.
Este escenario de tensión se ve potenciado por las declaraciones previas del expresidente Gabriel Boric, quien, antes de dejar su cargo, instó a los estudiantes a “recuperar” la FECH y fortalecer el tejido social. Estas palabras fueron leídas por la oposición como un llamado directo a movilizarse contra el actual Gobierno. A menos de una semana de la Cuenta Pública, el clima en la casa de estudios se mantiene expectante ante posibles anuncios de paros en los próximos días.