Un caso que se arrastra por años
El exfutbolista Juan Manuel Lucero, quien vistió la camiseta de Colo-Colo y cuenta con nacionalidad chilena, deberá comparecer ante un juicio oral y público en Paraguay. El proceso judicial responde a una denuncia por incumplimiento del deber alimentario respecto a una hija que reside en dicho país.
Según reportó el medio paraguayo ABC Color, el Juzgado Penal de Garantías número 7 de Asunción ratificó el paso a juicio. La deuda que se le atribuye al deportista alcanza la suma de 201 millones de guaraníes, lo que equivale aproximadamente a 30 millones de pesos chilenos.
Rebeldía y captura internacional
La situación legal de Lucero se tornó compleja debido a que se declaró en rebeldía, manteniéndose prófugo de la justicia por cerca de un año y medio. Esta evasión obligó a las autoridades paraguayas a emitir órdenes de captura nacionales e internacionales, movilizando incluso a Interpol para dar con su paradero.
Tras evitar el actuar judicial por largo tiempo, el exjugador finalmente se presentó ante los tribunales para solicitar el levantamiento de su rebeldía y someterse a la justicia. Este giro ocurrió poco después de que trascendieran noticias curiosas en la prensa, como la reacción viral de Erling Haaland al ver el escudo de Universidad Católica en el FIFA 26.
Condiciones para el exjugador
Para evitar ser trasladado a un centro penitenciario mientras avanza el juicio, Lucero debió presentar garantías financieras. Esto incluyó una fianza real sobre un inmueble a nombre de su actual pareja, además de una fianza personal por 50 millones de guaraníes (cerca de 7.391.850 pesos chilenos), proporcionada por un tercero.
El tribunal impuso estrictas reglas que el exfutbolista debe cumplir:
- Prohibición absoluta de abandonar Paraguay.
- Fijación de un domicilio fijo.
- Firma mensual obligatoria en el libro de secretaría del tribunal.
- Pago mensual de 3 millones de guaraníes (cerca de 443 mil pesos chilenos) por concepto de asistencia alimentaria actual.
El cumplimiento de estas medidas es la única vía para que Lucero mantenga el beneficio de enfrentar el proceso en libertad bajo estas alternativas.