La idea de avanzar hacia una fusión de ministerios ha cobrado una fuerza inesperada dentro del oficialismo. Este cambio en la agenda política surge a raíz del reciente ajuste de gabinete realizado por el presidente José Antonio Kast, el cual consolidó la figura de los denominados “biministros” y abrió una discusión que parecía lejana hace apenas unos meses.
Actualmente, el esquema ministerial incluye a Claudio Alvarado, quien asumió simultáneamente Interior y Segegob; a Louis de Grange, liderando Obras Públicas y Transportes; y a Daniel Mas, quien mantiene bajo su cargo las carteras de Economía y Minería. Esta nueva configuración administrativa ha impulsado a la UDI a retomar una propuesta que mantienen en carpeta desde 2025.
Presión oficialista ante la Cuenta Pública
El gremialismo busca que el Mandatario aproveche el próximo 1 de junio, fecha de la Cuenta Pública, para anunciar una reforma estructural que permita fusionar carteras y reducir las duplicidades estatales. El diputado Sergio Bobadilla fue enfático al respecto: “el presidente Kast debiera considerar esta propuesta de la UDI y plantearla en su Cuenta Pública porque el Estado debe y tiene que avanzar”.
La iniciativa cuenta con el respaldo de Chile Vamos. Dentro de Renovación Nacional, diversas voces coinciden en que el debate se instaló debido a la absorción práctica de la vocería de Gobierno por parte de Interior. Al respecto, la diputada Ximena Ossandón señaló que una eventual integración de ambas carteras “es una discusión que hay que dar y, si resulta, va a ser un ministerio mucho más coordinado y eficiente”.
La postura del Partido Republicano
Desde el Partido Republicano, el apoyo a la tesis impulsada por la UDI ha sido total. La bancada republicana recuerda que la modernización del aparato estatal fue uno de los ejes centrales de la campaña presidencial de Kast. La diputada Javiera Rodríguez destacó que esta es una oportunidad clave para el Ejecutivo:
Es una tremenda oportunidad para pensar si aumentamos ministerios o pensamos seriamente en el Estado para hacerlo más eficiente, eliminando o juntando ministerios que tienen directa relación.
Aunque en el oficialismo son conscientes de que una reforma de esta magnitud implica una tramitación legislativa compleja y llena de obstáculos técnicos, el tema se ha posicionado como un eje de conversación ineludible. De cara al próximo 1 de junio, en Chile Vamos crece la expectativa sobre si el presidente Kast decidirá transformar la estructura de sus actuales “biministros” para atender esta demanda de eficiencia estatal.