Por qué Países Bajos y no Holanda
La confusión sobre cómo referirse correctamente al equipo que disputa el Mundial 2026 en el Grupo F, junto a las selecciones de Japón, Suecia y Túnez, ha sido una constante histórica. Durante años, tanto comentaristas deportivos como medios de comunicación han intercambiado los términos, pero desde 2019 existe una estrategia oficial impulsada por el gobierno neerlandés para consolidar el nombre Países Bajos.
El término proviene de la traducción al español de Nederland, derivado de Neder-landen, que literalmente significa «tierras bajas». Esta denominación responde a una realidad geográfica precisa: gran parte del territorio nacional se encuentra situado por debajo del nivel medio del mar.
La diferencia geográfica detrás del error
El origen del malentendido radica en que Holanda no es el nombre del país, sino una región histórica ubicada en el oeste del territorio. Esta zona se divide administrativamente en dos provincias: Holanda del Norte y Holanda del Sur.
Por lo tanto, aunque es correcto decir que los habitantes de estas provincias son holandeses, este gentilicio no es aplicable a los ciudadanos de las otras diez provincias que componen el reino. De igual manera, los habitantes de los territorios caribeños del país, como Aruba, Curazao y Sint Maarten, no son holandeses.
¿Qué dice la Real Academia Española?
Aunque el nombre oficial del país surgió con la creación del reino en el siglo XIX, la Real Academia Española (RAE) abordó esta problemática en su Diccionario Panhispánico de Dudas publicado en 2005. La institución es clara al respecto:
«El nombre Holanda designa estrictamente una región occidental de los Países Bajos, dividida en dos provincias, Holanda del Norte y Holanda del Sur».
Si bien la RAE admite que el uso coloquial de «Holanda» para referirse a la nación es frecuente, recomienda explícitamente evitar este término en contextos oficiales o textos formales, priorizando siempre la denominación Países Bajos.