Una nueva crisis sacude a la administración del presidente de Argentina, Javier Milei, tras la filtración de supuestos audios íntimos que lo vinculan sentimentalmente con Rosemary “Oscurita” Maturana, una asesora de imagen que ha sido señalada como pieza clave en el esquema comunicacional del mandatario. El contenido, cuya autenticidad está siendo verificada, expone conversaciones de alto voltaje sexual y ha gatillado una denuncia formal en la justicia trasandina.
El periodista Santiago Cúneo presentó una acción judicial ante el juzgado de Ariel Lijo, solicitando investigar si esta filtración constituye un delito contra la seguridad de la Nación. El argumento central de la denuncia es que uno de los fragmentos difundidos en el programa ‘1+1=3’ muestra a Maturana consultando detalles sobre los protocolos de seguridad de Milei durante un viaje oficial al extranjero, lo que expondría una vulnerabilidad institucional grave.
¿Espionaje o filtración ilícita?
La figura de Rosemary Maturana vuelve a la palestra pública tras haber sido vinculada anteriormente con la ruptura entre el líder de La Libertad Avanza y Yuyito González. La viralización de estas piezas de audio en redes sociales plantea interrogantes sobre cómo archivos privados lograron ser extraídos de los canales encriptados de comunicación presidencial. La sospecha que manejan en los tribunales apunta a una posible intervención de servicios de inteligencia, transformando un tema de farándula política en una potencial crisis de seguridad nacional.
La versión de la asesora sobre “El paquetón”
Tras la masificación del contenido, Maturana rompió el silencio en una entrevista con Farandula Show, donde intentó desdramatizar el vínculo. La asesora, que acaba de lanzar una canción titulada “El paquetón”, sostuvo que el término era un apodo cariñoso que ella utilizaba para referirse al mandatario en su rol de confidentes.
“Yo le decía a Javier paquetón, en realidad, éramos confidentes en su momento. Este es un carpetazo que le están dando a él. No hay nada de malo en los audios. Era una conversación de confidentes. Yo siempre lo respeté un montón”, declaró Maturana.
La mujer aseguró que Milei era una persona “supertierna y respetuosa” y denunció que las piezas que circulan están siendo editadas para perjudicarlo. Según Maturana, ella no ha mantenido contacto con el presidente desde hace un año y niega haber filtrado el material: “Están recortando pedacitos, me están echando la culpa a mí. No hay teléfono que quepa cuatro años de charla”, sentenció.
Mientras el oficialismo mantiene un hermetismo absoluto y desde su entorno califican el hecho como una operación de desgaste, la causa sigue en curso. La justicia deberá determinar ahora si los audios son una edición malintencionada o si, efectivamente, hubo una falla grave en la custodia de información sensible que comprometa la integridad del jefe de Estado argentino.