Los gremios de salud en la región del Bío Bío, incluyendo a las organizaciones Fenats, Fempruss y Confusam, han declarado un estado de alerta ante los recortes presupuestarios impuestos por el Ministerio de Hacienda. Esta medida impacta directamente a la red hospitalaria de la zona y ya ha motivado el anuncio de movilizaciones sociales programadas para el mes de junio.
La tensión se hizo evidente en una inédita reunión sostenida en el Hospital Regional de Concepción, espacio donde los dirigentes manifestaron su absoluto rechazo a la política financiera del Gobierno. La preocupación central recae en la viabilidad de los tres hospitales de mayor complejidad de la región, los cuales estarían bajo amenaza directa por la falta de recursos.
La postura de los gremios ante los recortes
Adolfo Beckar, presidente de la Fenats del Hospital Regional de Concepción, enfatizó que la administración actual está incurriendo en un grave error al afectar la salud de la población. El dirigente fue tajante respecto a las acciones que tomarán los trabajadores del sector ante esta crisis financiera.
Todas estas organizaciones están advirtiendo al gobierno que no vamos a quedarnos impávidos ni nos quedaremos esperando este recorte, sino que vamos a salir a la calle. Señor presidente, recuerde que los votos de la gente también se pueden revertir.
Por su parte, Pável Guíñez, vicepresidente nacional de la Fempruss y representante regional, alertó que el solo anuncio de estos ajustes presupuestarios ya está provocando disrupciones operativas al interior de los centros asistenciales. Según sus proyecciones, bajo este esquema de financiamiento, el presupuesto apenas alcanzaría para cubrir las necesidades operativas hasta el mes de agosto.
Impacto en la atención primaria y panorama nacional
La presidenta nacional de la Confusam, Gabriela Flores, advirtió que el daño trasciende a los hospitales y golpea duramente la salud primaria. La dirigente señaló que existe un documento filtrado desde Hacienda que detalla una afectación negativa en al menos 17 programas de atención primaria, lo que perjudicaría directamente a los pacientes.
Además, los gremios recordaron un antecedente crítico durante la gestión de Gabriel Boric, marcada por una disminución del presupuesto per cápita en salud. Según los representantes sindicales, los actuales recortes no son un evento aislado, sino parte de una tendencia sostenida en el tiempo que compromete la estabilidad del sistema público.
Actualmente, el conflicto se encuentra en una etapa de máxima expectación. Mientras las bases se preparan para las jornadas de protesta de junio, se espera que parlamentarios y ministros realicen reuniones decisivas en el Senado. ¿Lograrán estas instancias legislativas frenar una crisis que amenaza con colapsar la operatividad de los hospitales locales antes de finalizar el año?