El dominio de Donald Trump sobre el Partido Republicano quedó ratificado nuevamente este martes. En las primarias celebradas en Kentucky para la Cámara de Representantes, el congresista Thomas Massie —conocido por ser uno de los críticos más acérrimos del expresidente desde el interior del partido— fue derrotado por el candidato respaldado por el propio Trump, Eid Gallrein.
Los conteos preliminares otorgan a Gallrein, un exmiembro de las fuerzas especiales de la Marina, un 54 % de los sufragios, frente al 46 % obtenido por Massie. Con este resultado, el aspirante apoyado por el exmandatario se perfila como el contendiente republicano para las elecciones de noviembre, buscando asegurar un escaño en el Congreso.
El peso de Trump en las contiendas internas
La intervención de Donald Trump en el proceso fue directa y contundente. El exmandatario no escatimó en descalificaciones hacia Massie, quien ha protagonizado diversos enfrentamientos con la línea oficialista del partido, llegando a definirlo públicamente como:
el peor congresista en la larga y gloriosa historia del Partido Republicano
El distanciamiento entre ambos no es reciente. Massie ha votado en contra de proyectos clave impulsados por Trump, como diversas leyes de impuestos y gastos. Además, fue coautor, junto al demócrata Ro Khanna, de una iniciativa que buscaba obligar al Departamento de Justicia a desclasificar la totalidad de los documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein.
Dado que Kentucky es un bastión conservador donde los republicanos dominan la mayoría de los seis escaños en juego, estas primarias son determinantes. En la práctica, quien triunfa en la interna republicana tiene asegurado su paso hacia el Congreso en Washington.
Balance de las primarias republicanas
La influencia de Trump se ha hecho sentir en otros estados, funcionando como un test de su popularidad actual. Recientemente, en Luisiana, el senador Bill Cassidy fue derrotado por Julia Letlow tras una campaña marcada por los mensajes del exgobernante. En la misma jornada en Kentucky, el congresista Andy Barr se alzó con la victoria para el Senado estatal, desplazando a Mitch McConnel, quien ostentaba una trayectoria ininterrumpida desde 1985.
Otros resultados relevantes incluyen la primaria de Georgia, donde Buddy Carter lideró sobre Mike Collins, mientras que Derek Dooley —apoyado por el gobernador Brian Kemp— quedó en segundo lugar. Por su parte, en Alabama, el senador Tommy Tuberville triunfó ampliamente en la carrera por la gobernación, dejando atrás su postulación al Senado. En Pensilvania, el panorama demócrata se mantuvo sin sorpresas, con Josh Shapiro avanzando sin oposición hacia la reelección.
Con este escenario, queda en duda cómo afectará la salida de figuras críticas como Massie a la cohesión interna del partido de cara a las próximas elecciones nacionales. ¿Seguirá esta tendencia de purga de críticos marcando la agenda electoral estadounidense en los meses venideros?