En el marco de la audiencia de formalización de cargos en contra de una asociación criminal que operaba en Curanilahue, Región del Bío Bío, salieron a la luz los detalles de cómo el líder de la banda, conocido como “El Moto”, lograba evadir la justicia. La estrategia consistía en realizar pagos constantes en dinero en efectivo y sustancias ilícitas a funcionarios de Carabineros, quienes posteriormente fueron dados de baja por su vinculación directa con el grupo delictual.
La investigación liderada por el fiscal Johnny Cares abarca a un total de 12 civiles y tres ex carabineros. De este grupo de policías desvinculados, se estableció que al menos dos participaban activamente en las operaciones de la banda, otorgando protección y datos estratégicos desde el interior de la comisaría local.
El rol de los ex carabineros en la banda
Según los antecedentes expuestos por la fiscalía durante las jornadas de formalización, la dinámica delictiva permitía que el líder mantuviera sus operaciones bajo resguardo policial. El persecutor Cares detalló durante la audiencia las declaraciones que revelan la identidad y el actuar de estos ex funcionarios:
“También trabajan con El Moto dos carabineros; no sé bien sus nombres, pero los conozco por apodos: uno es el Nacho y el otro es el Pailita. Ambos trabajan en la Comisaría de Curanilahue. Ellos están encargados de darle información al Moto de todo lo que pasa en la comisaría, informarles de investigaciones o allanamientos que se harán. Cuando pasa algo en que El Moto está metido, le dicen que se esconda por 72 horas y lo protegen. También le reparten droga y El Moto les paga con dinero y droga a estos carabineros”
El esquema de corrupción incluía además una logística de tráfico de drogas que involucraba a proveedores extranjeros. De acuerdo a lo expuesto en el tribunal, las sustancias eran ingresadas al país desde Bolivia para luego ser comercializadas en diversos puntos de la provincia de Arauco.
Estructura delictiva y próximos pasos
El Ministerio Público señaló que el líder no guardaba la droga en su domicilio particular, sino que utilizaba otros lugares estratégicos. En la estructura de la banda, se identificó a un ex carabinero dedicado a la venta de sustancias ilícitas en la discoteca Decibel y en su propia vivienda. Asimismo, se mencionó a un menor de edad de 17 años, apodado “Calcineque”, quien fue descrito como uno de los sujetos más leales al líder criminal.
La audiencia de formalización, que se ha extendido por varios días, se encuentra en su fase final. Se espera que durante este miércoles concluya el proceso, momento en el cual el tribunal determinará las medidas cautelares definitivas para los tres ex carabineros y los 12 civiles implicados en esta red criminal en la zona del Bío Bío.