El anhelado retorno de la hinchada visitante a los clásicos y superclásicos del fútbol chileno comienza a tomar forma concreta. Durante este lunes, la Delegación Presidencial Metropolitana convocó a los principales dirigentes de Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica con el fin de diseñar un plan que permita la vuelta de ambas parcialidades a los estadios en partidos de alta convocatoria.
Tras la reunión, el delegado presidencial regional, Germán Codina, confirmó que existe un consenso transversal para ejecutar esta medida a lo largo del segundo semestre. Según la autoridad, el objetivo central es normalizar el desarrollo de los eventos deportivos y estandarizar los protocolos de seguridad en todo el país.
Hemos tenido una reunión muy fructífera. Estamos trabajando para devolver el fútbol a las familias y todos los clásicos de gran connotación volverán a tener público visitante.
Sobre los plazos, Codina adelantó que el Superclásico entre Universidad de Chile y Colo Colo, que se disputará en agosto en el Estadio Nacional, es el primer duelo proyectado para oficializar este retorno. No obstante, el delegado enfatizó que la evaluación será gradual: “No vamos a evaluar todo por un solo partido. El proceso debe construirse paso a paso y ajustando medidas cuando sea necesario”, puntualizó.
¿Qué pasará con los próximos partidos?
Pese a este avance, la medida no se aplicará de forma inmediata. Este fin de semana, cuando Universidad Católica reciba a Colo Colo por la fecha 13 de la Liga de Primera, el acceso seguirá restringido. Desde el club Cruzados solicitaron analizar con mayor profundidad las condiciones de seguridad en el Claro Arena y su entorno antes de cualquier cambio.
Por su parte, Aníbal Mosa, timonel de Blanco y Negro, respaldó la propuesta y defendió la presencia de ambas barras en los recintos. “Este deporte funciona con las dos hinchadas. Tenemos rivalidades deportivas, pero tenemos que convivir sanamente”, sostuvo el dirigente, reafirmando que la competencia debe limitarse estrictamente al terreno de juego. Actualmente, las autoridades trabajan en el ajuste de criterios técnicos para que, tras el Superclásico de agosto, la presencia de visitantes sea una realidad permanente en el balompié nacional.