En el Tribunal Oral de Concepción comenzó el juicio contra Oliver Contreras, el conductor acusado de provocar la muerte de Macarena Yévenes en la autopista Concepción-Talcahuano. El trágico accidente ocurrió hace un año, cuando el imputado, quien en ese entonces se desempeñaba como funcionario municipal, conducía bajo los efectos del alcohol e impactó frontalmente el vehículo de la víctima, quien falleció de forma instantánea.
La postura del acusado y las penas solicitadas
Durante la primera jornada del juicio, Oliver Contreras fue el primero en declarar ante el estrado. El acusado reconoció su responsabilidad en el choque fatal y ofreció disculpas a la familia de Macarena Yévenes. A pesar de su confesión, las expectativas sobre su condena varían drásticamente entre las partes involucradas en el proceso judicial.
La Fiscalía ha solicitado una pena de 5 años de cárcel bajo los criterios de la Ley Emilia. Por otro lado, la defensa, encabezada por el abogado Marcelo Villena, busca atenuantes como la colaboración en la investigación para solicitar una sentencia de 3 años y 1 día bajo la modalidad de libertad vigilada, argumentando que el imputado ya ha cumplido 12 meses en prisión preventiva.
La visión de los querellantes y el veredicto próximo
La parte querellante, que representa a la familia de la joven, ha mantenido una postura firme al pedir 15 años de prisión efectiva bajo el cargo de homicidio. El abogado Julián Carrasco comparó este caso con la tragedia ferroviaria de Boca Sur, enfatizando que el conductor debe enfrentar las consecuencias legales completas de su conducta al volante, similar a lo sentenciado contra el chofer Alejo Santander.
El juicio ha avanzado con rapidez, logrando presentar la totalidad de la prueba contra Oliver Contreras en una sola jornada. Se espera que durante este martes el Tribunal Oral de Concepción comunique un veredicto. Si bien el proceso judicial sigue en curso, la alta carga probatoria sugiere que la resolución final sería condenatoria. Cabe recordar que, conforme al Artículo 04 del Código Procesal Penal, el imputado debe ser considerado inocente hasta que la justicia emita una sentencia firme en su contra.